La Segunda República Española: El Bienio Reformista (1931-1933)
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El Cambio de Régimen (1931)
La victoria electoral de los republicanos en las ciudades trajo consigo la caída de la monarquía. El cambio de régimen se realizó sin derramamiento de sangre el 14 de abril de 1931, tras la proclamación de la República en Madrid, Barcelona y otras capitales españolas. Convencido de que las elecciones municipales habían sido una manifestación nacional contra la monarquía, el conde de Romanones, ministro de Estado, recomendó al Rey abandonar España y negoció con el comité revolucionario el traspaso del gobierno.
El nuevo régimen fue recibido con un gran entusiasmo popular y abrió la oportunidad de crear un marco de convivencia democrática, modernizar las estructuras del Estado e iniciar un amplio programa de reformas económicas y sociales. Pero la República nació en circunstancias difíciles. En el ámbito internacional, el mundo debía hacer frente a la crisis más grave que el capitalismo había conocido hasta el momento: el crack de 1929, que originó una gran depresión económica en Estados Unidos.
La falta de cultura democrática, la inestabilidad política, la conflictividad social y la intransigencia de sus adversarios condujeron a la República hacia el enfrentamiento civil.
La composición del gobierno reflejaba los acuerdos que habían forjado los partidos republicanos desde el pacto de San Sebastián. Era un gobierno de concentración en el que no había quedado fuera ninguna corriente importante del republicanismo.
Las Primeras Reformas
El nuevo ministro de Trabajo, Largo Caballero, promulgó una legislación de carácter social:
- El decreto de Términos Municipales prohibió la contratación de jornaleros fuera del municipio.
- Se aprobó la jornada laboral de ocho horas.
- La Ley de Jurados Mixtos en el ámbito rural trató de satisfacer las aspiraciones de los jornaleros y pequeños arrendatarios.
El ministro de la Guerra, Azaña, acometió la reforma del ejército adoptando una serie de medidas como:
- La ley del Retiro, que logró que cerca de un 40% de la oficialidad abandonara el Ejército.
- Se suprimió la Academia General de Zaragoza.
- Se derogó la vieja ley de jurisdicciones.
- Se redujo el número de capitanías generales.
El Bienio Reformista (1931-1933)
El periodo comprendido entre abril de 1931 y septiembre de 1933 se conoce como bienio reformista, social-azañista o republicano-socialista. Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República y Azaña ocupó la presidencia del gobierno.
Reforma Agraria
La ley de Reforma Agraria pretendía llevar a cabo una redistribución de la propiedad agraria. Sus objetivos eran lograr la desaparición del latifundio y del absentismo, al tiempo que proporcionar tierra suficiente a los campesinos desprovistos de ella.
Política Cultural y Educativa
La política cultural y educativa de la II República estuvo marcada por la influencia de la Institución Libre de Enseñanza. Su objetivo fue imitar el modelo francés y crear un sistema educativo unificado, público, laico y gratuito, al menos en la enseñanza primaria.
Reformas Militares
Las reformas militares fueron alentadas por el propio Azaña y pretendían reducir el enorme número de oficiales profesionales, reorganizar la administración y la enseñanza militar, modernizar las escalas y someter la jurisdicción militar a la civil.
Desde finales de 1932, la coalición azañista comenzó a sufrir la oposición parlamentaria del Partido Radical de Lerroux, al que progresivamente se fueron agregando otras fuerzas de derecha, monárquicas o católicas.