Significado del Pecado en la Doctrina Cristiana y el Catecismo

Clasificado en Religión

Escrito el en español con un tamaño de 2,91 KB

¿Qué entendemos por pecado?

El concepto de pecado se relaciona con la culpa, que muchas veces se entiende como un “desajuste doloroso”.

Esta experiencia podría ser positiva si ayudase a un reconocimiento sincero y responsable de lo que no hemos hecho bien y estuviese abierto a un cambio esperanzado. Sin embargo, en ocasiones este sentimiento se convierte en una conciencia de “mancha” que es preciso “lavar” para poder recuperar una cierta armonía que sigue centrada en nosotros mismos.

En este caso, se trata de una experiencia ancestral de la conciencia y del psiquismo humano que no se corresponde con el auténtico sentido del pecado.

La dimensión espiritual y social del pecado

Otra cosa distinta será que tal desarmonía se perciba como un rechazo al proyecto de Dios sobre el hombre, su mundo y la sociedad, y adquiera el sentido de haber ofendido el amor a los demás.

En ocasiones se percibe también el pecado como una “desobediencia a unas normas impuestas por una autoridad”. Un ejemplo de ello son aquellas personas que se acusan de haber transgredido normas cúlticas y rituales, aunque haya sido por olvido. En estos casos, estamos ante una conciencia heterónoma e infantil.

La confusión de entender el pecado como un incumplimiento de normas sociales debe tenerse en cuenta, sobre todo, en la educación cristiana de los niños, ya que hay veces que se confunde un incumplimiento de una norma de urbanidad con un pecado.

Definición según el Catecismo de la Iglesia

El Catecismo de la Iglesia nos define el pecado de la siguiente manera:

  • Es una falta contra la razón, la verdad y la conciencia recta.
  • Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana.
  • Se define como “una palabra, un acto o un deseo contrario a la ley eterna” (según San Agustín).
  • Es una ofensa a Dios: el pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de Él nuestros corazones.

La Pasión de Cristo y el perdón

Es en la Pasión, en la que la misericordia de Cristo vencería, donde el pecado manifiesta mejor su violencia y su multiplicidad. Sin embargo, el sacrificio de Cristo se convierte secretamente en la fuente de la que brotará inagotable el perdón de nuestros pecados.

Pecados que claman al cielo

La tradición catequética recuerda también que existen “pecados que claman al cielo”, tales como:

  • La sangre de Abel.
  • El clamor del pueblo oprimido en Egipto.
  • El lamento del extranjero, de la viuda y del huérfano.

Entradas relacionadas: