El Signo Lingüístico y las Funciones del Lenguaje
El Signo Lingüístico
El signo lingüístico presenta una serie de peculiaridades que nos permiten caracterizarlo:
A. Arbitrariedad
Para Saussure, el lazo que unía el significante y el significado era radicalmente arbitrario, y aclara que con arbitrario quiere decir “inmotivado”. Así, la idea de flor no está ligada por relación alguna con la secuencia sonora f-l-o-r. Prueba de ello es que, en otras lenguas, el significante es diferente; por ejemplo, flower en inglés. Sin embargo, otros lingüistas, como Benveniste, prefieren hablar de que es convencional.
B. Lineal
El significante se desenvuelve en el tiempo; constituye, pues, una “línea temporal”. En oposición a los significantes visuales (una fotografía, por ejemplo), los significantes acústicos no disponen más que de la línea del tiempo: sus elementos se presentan unos tras otros formando una cadena. Así, al pronunciar flor, emitimos un sonido detrás de otro: /f/ /l/ /o/ /r/. La representación escrita representa también un claro ejemplo: la sucesión en el tiempo es sustituida por la línea espacial de los signos gráficos.
C. Discreto y discontinuo
Los signos están delimitados entre sí con precisión y funcionan por presencia o ausencia global, es decir, como una unidad.
D. Mutable e inmutable
En sincronía, el signo es inmutable, de manera que sea posible la comunicación entre los hablantes. Sin embargo, en diacronía, puede cambiar, alterándose bien la expresión o bien su contenido. Este hecho es el que explica la evolución de las lenguas.
E. Doble articulación
Podemos establecer dos niveles o articulaciones en todo signo lingüístico:
- Primera articulación: los monemas (morfemas y lexemas). Tienen la posibilidad de distinguir palabras y poseen expresión y contenido.
- Segunda articulación: los fonemas. Tienen la posibilidad de distinguir palabras, pero sólo poseen expresión.
Las Funciones del Lenguaje
Función referencial o representativa:
Representar objetivamente el hecho que deseamos comunicar, es decir, sin que intervengan nuestros sentimientos o deseos particulares (El autobús pasa a las cuatro y veinte).
Función expresiva o emotiva:
Expresar la actitud subjetiva de quien habla (¡Qué rabia me da esperar tanto!).
Función apelativa o conativa:
Influir sobre el oyente, reclamando su atención o moviéndole a actuar mediante órdenes, consejos, etc. (Ponte el chubasquero, porque llueve. Yo en tu lugar no hablaría así. ¡Camarero!).
Función estética o poética:
Actúa cuando se usa el lenguaje de manera que llame la atención sobre sí mismo, y se da en la literatura de modo especial. Así al autor le interesa que nos choquen los sonidos de la frase.
Función fática o de contacto:
Cuando empleamos el lenguaje para no perder la comunicación y mantener la atención del oyente, del receptor, es decir, para verificar que la comunicación se mantiene: ¿Me escuchas?, Prestad atención.
Función metalingüística:
Cuando usamos el lenguaje para hablar del lenguaje mismo. Los diccionarios y las gramáticas hacen gran uso del metalenguaje.