Simbología y evolución poética en Miguel Hernández: De Viento del pueblo al Cancionero
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Viento del pueblo (1937): La poesía como arma de combate
Este poemario ejemplifica lo que es la poesía como arma de lucha. Así pues, el viento es la voz del pueblo encarnada en el poeta. En esta obra, al pueblo cobarde y resignado que no lucha se le identifica con el buey. El león, en cambio, es la imagen de la rebeldía y el inconformismo.
El compromiso y la esperanza
Tras su matrimonio con Josefina Manresa, el símbolo central va a ser el vientre (como se aprecia en "Canción del esposo soldado"). El hijo futuro será la prolongación de los nuevos esposos y la esperanza de una España mejor.
El hombre acecha (1939): La deshumanización y la guerra
En esta etapa encontramos al hombre como fiera y, en consecuencia, aparecen elementos como colmillos y garras. La fiera es el símbolo de la animalización regresiva del hombre a causa de la guerra y el odio, tal como se muestra en "Canción primera".
Símbolos de dolor y destrucción
La sangre significa ahora dolor. En "El tren de los heridos", la muerte viene simbolizada por un tren que no se detiene más que en los hospitales, centros del dolor humano.
En un segundo plano, existen símbolos zoomórficos (lobos, águilas, etc.) que remiten a las fuerzas del odio y la crueldad o la injusticia y la explotación.
Elementos de purificación
Los símbolos de la luz y el agua centran las ideas positivas; la esfera del fuego es símbolo de purificación, de acción fecundante y regeneradora.
Cancionero y romancero de ausencias: El dolor y la trascendencia
Esta es una obra póstuma, un libro desgarrador, hondo y bellísimo. El amor, la muerte, la ausencia de la mujer amada y del hijo muerto configuran el eje sobre el que gravita el mayor número de poemas.
La figura femenina y la naturaleza
El poeta identifica a su mujer con una leona por su valor. El vientre es símbolo de la tierra en la que crece la semilla de la vida. La lluvia, por su parte, aparece asociada al llanto.
En el poema "La boca", el autor cristaliza la pasión amorosa bajo la imagen de los rayos, que le conducen a la libertad encarnada en los pájaros.
La victoria de la vida
La sangre da origen a los amantes, está asociada al origen de una nueva vida y aparece ligada a la leche materna en las célebres "Nanas de la cebolla". La risa de su hijo es el instrumento que evidencia la victoria de la vida sobre la muerte en la naturaleza.
Se establece una dualidad cósmica: la nocturnidad como presencia de lo femenino y lo solar como presencia de lo masculino. El símbolo del vientre actúa como un nido donde se genera un nuevo amor. Día y noche son los dos grandes símbolos: la fuerza viril y femenina de la fecundación.
Finalmente, el símbolo del mar está ligado a la muerte, siguiendo la tradición literaria de Jorge Manrique.