Sostenibilidad social y alimentación: salud, pobreza y acciones contra la contaminación urbana

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Sostenibilidad social: el desarrollo sostenible y la alimentación

El desarrollo sostenible está muy relacionado con el bienestar social. Uno de los factores más importantes del desarrollo sostenible es la alimentación. La mala alimentación es uno de los factores que afectan a la calidad de vida de las personas y, en particular, a su salud. Erradicar el hambre y la pobreza en el mundo es el primer objetivo marcado por la ONU. Como consecuencia de la pobreza y el hambre aparecen la desnutrición de la población y las enfermedades que, junto con el aumento de la contaminación de la tierra, el aire y el agua, hacen que la salud de las personas se vea gravemente afectada.

La ONU y sus organismos especializados

ONU son las siglas de Organización de las Naciones Unidas. Se fundó en 1945, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. La ONU se divide en organismos autónomos especializados, cada uno de ellos en diferentes asuntos; por ejemplo:

  • FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
  • OMS: Organización Mundial de la Salud.
  • UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Objetivos de Desarrollo del Milenio

En septiembre de 2000 se aprobó la Declaración del Milenio con los siguientes objetivos:

  1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
  2. Lograr la enseñanza primaria universal.
  3. Promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer.
  4. Reducir la mortalidad infantil.
  5. Mejorar la salud materna.
  6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

¿Qué medidas podemos adoptar nosotros?

Para reducir la contaminación urbana y avanzar hacia la sostenibilidad social podemos adoptar medidas individuales y comunitarias. Algunas prácticas recomendadas son:

  • Compartir el coche y utilizar medios de transporte públicos.
  • Ir en bicicleta o caminar cuando sea posible.
  • Fomentar el uso de energías renovables, por ejemplo paneles fotovoltaicos solares conectados a la red eléctrica.
  • Ahorro de energía en el hogar: apagar las luces, reducir el uso del aire acondicionado, usar la lavadora y el lavavajillas a plena carga y cerrar bien los grifos.
  • En el campo, utilizar métodos agrícolas que eviten la desertización.
  • Usar papel reciclado y educar a los niños en prácticas sostenibles.

Acciones concretas en la vida cotidiana

Es importante que cada persona incorpore hábitos sencillos que suman: compartir transporte, priorizar caminatas y bici, instalar y optimizar sistemas de energía renovable, vigilar el consumo energético doméstico y aplicar técnicas agrícolas sostenibles. Así contribuimos a mejorar la salud pública, reducir la desnutrición y proteger el medio ambiente.

Conclusión

La sostenibilidad social está estrechamente ligada a la alimentación, la salud y la reducción de la pobreza y la contaminación. Cada persona puede contribuir mediante cambios cotidianos en movilidad, consumo energético, prácticas agrícolas y educación ambiental.

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