La Sublevación Militar de 1936 y la Internacionalización del Conflicto en España
1. La Sublevación Militar y la Internacionalización del Conflicto
1.1. La Sublevación Militar de Julio de 1936
Siguiendo las instrucciones del General Mola, el golpe militar debía realizarse con extrema violencia, incluso contra los propios compañeros de armas fieles a la República.
Los pasos a seguir serían los siguientes:
- Declarar el estado de guerra.
- Detención y eliminación de los principales dirigentes políticos y sindicales de izquierda.
- Sublevaciones simultáneas del mayor número posible de guarniciones.
- Finalmente, una vez tomada la capital, una junta de generales sustituiría al gobierno.
La sublevación militar contra la República, prevista para el 18 de julio, se inició de modo imprevisto en Melilla el 17 de julio, extendiéndose de inmediato al resto de tropas del Protectorado español en Marruecos:
- El general Franco, al día siguiente, se trasladó desde Canarias a Marruecos para ponerse al frente de las tropas mejor preparadas, el Tercio de la Legión y los Regulares.
Entre los días 18 y 20 de julio, el alzamiento militar se extendió al resto del territorio español con resultados muy diversos:
- En Andalucía, el general Queipo de Llano se hizo con el poder en Sevilla, sublevándose también las guarniciones de Cádiz, Córdoba y Granada.
- El general Mola ocupó Navarra (centro de la conspiración), con apoyo del requeté carlista.
- En Zaragoza, el general Cabanellas logró dominar gran parte de Aragón, extendiéndose a Castilla y León, Galicia, Mallorca y parte de Extremadura.
En Madrid, Barcelona y Valencia se abortó la sublevación, ya que se mantuvieron fieles a la República:
- En Barcelona, el general Godet fue detenido.
- En Madrid, los rebeldes (general Fanjul) se hicieron fuertes en el Cuartel de la Montaña.
- En Valencia, el gobierno dominó la situación de la región, que militarmente incluía Murcia y el puerto de Cartagena.
La rebelión triunfó en el noroeste (Galicia), en el centro (Castilla y León y parte de Extremadura), en el sudoeste de Andalucía, Canarias y en Baleares, excepto en Menorca.
Fracasó en la mayoría de las grandes ciudades del norte, del centro y del este de España por la acción conjunta de las fuerzas leales a la República y de milicianos de las organizaciones políticas y sindicales de izquierdas.