Sublevación Militar y Desarrollo de la Guerra Civil Española

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La Sublevación Militar y el Desarrollo de la Contienda

La Guerra Civil Española puso un trágico fin a un proceso de apertura y modernización. Supone también el colofón a un proceso de agudización de la lucha de clases y el estallido de la revolución social. La victoria del bando nacional truncará el proceso democrático y se resolverá con la implantación de una dictadura. Fue un acontecimiento mundial. La guerra de España se convirtió en un pulso internacional entre los dos grandes modelos que estaban en juego: democrático y autoritario.

1. Del Golpe Militar a la Guerra

El clima de confrontación social del Frente Popular les sirvió de coartada para justificar su decisión. El triunfo electoral del Frente Popular precipitó en los cuarteles los preparativos de la insurrección armada antirrepublicana. La participación de elementos civiles en la trama del golpe fue limitada y poco significativa. Los generales conspiradores se proponían derribar el régimen republicano democrático mediante un golpe de fuerza y tomar las principales ciudades españolas. El levantamiento comenzó el 17 de julio en Melilla al mando del General Yagüe. Desde Marruecos al día siguiente, el general Franco que ya se había asegurado el triunfo de la sublevación en Canarias. El golpe se generalizó y triunfó en la España interior y las zonas agrarias donde predominaban la gran propiedad o los pequeños propietarios muy conservadores. También las Baleares. El jefe de Gobierno, Casares Quiroga perdió unas horas decisivas al no tomar ninguna medida concreta. Fue sustituido por José Giral, quien decidió entregar armas a las milicias de los sindicatos y de los partidos del Frente Popular. Fue posible sofocar el levantamiento en una buena parte de España. El pronunciamiento fracasó en Aragón, Asturias, toda Cantabria, Cataluña, Andalucía y Levante. El fracaso del golpe de estado y la incapacidad del gobierno republicano de sofocar completamente la rebelión durante las primeras horas abocaron al país a una larga y sangrienta Guerra Civil que duraría tres años. El golpe triunfó en función de dos condiciones: la rapidez, coordinación y grado de decisión de sus protagonistas y la capacidad de reacción de las clases populares.

2. Los Apoyos y la Movilización a Favor de la República

Falangistas, carlistas, monárquicos alfonsinos, la CEDA y la Liga catalana. Los grupos tradicionalmente dominantes (grandes latifundistas y alta burguesía) impulsaron y financiaron el golpe militar. Otros apoyos fueron pequeños propietarios agrarios castellanos y casi todos los católicos. No había uniformidad sobre las acciones a emprender tras el triunfo del golpe de Estado. Los militares defendían restablecer el orden a través de una dictadura militar. Los monárquicos y la CEDA deseaban la vuelta de la monarquía; los falangistas un régimen fascista y los carlistas la monarquía carlista. Se definían como nacionales por su defensa de la unidad de España.

El proletariado urbano, los jornaleros y la pequeña burguesía progresista integraron la resistencia popular a la sublevación. Las clases medias vinculadas a los partidos republicanos y sectores de la burguesía ilustrada, intelectuales y artistas. Eran definidos como “rojos”. Defendían la legitimidad republicana. La relación de fuerzas era bastante equilibrada, en términos generales. Sin embargo, esta aparente igualdad se rompía si atendemos a las fuerzas militares. Dentro de las fuerzas armadas, la mayor parte de los oficiales y la totalidad de las fuerzas acuarteladas en Marruecos, se unieron al alzamiento. Sin embargo las unidades republicanas se habían desarticulado los primeros días de la guerra. La mayor parte de la marina y la aviación fueron controladas por la República.

3. Dimensión Internacional de la Guerra

La duración y el resultado del conflicto dependieron de la intervención de las potencias extranjeras. La guerra de España fue un acontecimiento que apasionó y dividió a la opinión pública del mundo entero. Las fuerzas conservadoras, los gobiernos fascistas y el Papado se pronunciaron a favor de Franco.

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