Los Cuatro Teoremas de Kant: Fundamentos de la Moral Universal y el Imperativo Categórico
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Los Teoremas de Kant: Condiciones para el Imperativo Categórico
Definición y Propósito
Los Teoremas de Kant establecen todas las condiciones necesarias que deben cumplirse para determinar cuál es el imperativo moral. Son los requisitos fundamentales para conseguir hallar un fundamento que pueda, de verdad, determinar la moral universalmente. Es decir, si no se cumple el primer teorema, lo que se propone no va a ser universal, y así sucesivamente.
Teorema 1: La Necesidad de ser A Priori
Este teorema establece que el fundamento moral debe ser a priori, es decir, no debe estar basado en la experiencia. Si nos basamos en la experiencia (que siempre es a posteriori), no podemos encontrar un criterio universal, ya que la experiencia es siempre particular, plural y diversa. Si el centro ético es la finalidad de la acción, esta finalidad siempre será empírica. Por ello, Kant defiende una ética deontológica: cumplir el deber independientemente de la felicidad o las consecuencias.
Teorema 2: Independencia de la Felicidad
El fundamento moral tiene que ser independientemente de la felicidad. Si conectamos el primer teorema (la experiencia) con la finalidad, la experiencia es a posteriori, pero la poseemos porque hemos decidido hacer algo, lo que nos lleva a la finalidad.
Crítica a la Ética Teleológica
Si partimos de la finalidad, llegamos a la conclusión de Aristóteles: todo se hace con vistas a un fin. Ahora bien, en el mundo ilustrado, utilitarista e individualista de Kant, cada persona tiene un concepto distinto de felicidad. Por lo tanto, la propuesta aristotélica ya no es válida, porque, según Kant, la felicidad es siempre subjetiva. Ello impide que pueda dar un fundamento universal, ya que a cada uno le hace feliz una cosa distinta. Este requisito nos lleva a la ética universal.
Teorema 3: La Necesidad de la Formalidad
El fundamento debe ser formal. Cuando abandonamos la experiencia, perdemos las referencias materiales. Por eso, el fundamento solo puede ser formal si queremos que sea universal. En la ética de Kant no hay contenidos concretos, sino una fórmula a partir de la cual cada individuo debe concluir los contenidos. Si Kant dictara algo concreto, se estaría basando en una experiencia y volvería a ser particular. La ética formal nos proporciona una fórmula.
Teorema 4: Autonomía de la Voluntad
El fundamento debe ser autónomo. La experiencia no puede imponer las normas; cuando la experiencia impone las normas, hablamos de una moral heterónoma. Por ello, la moral tiene que ser autónoma, lo que significa que no tienes que aprender la norma de otra persona, sino que la fórmula se extrae de tu propia razón, que es la razón universal. Kant pretende que esta fórmula de la ética autónoma sea asequible a cualquiera.