El terror estalinista: de Lenin a Stalin, la lucha por el poder en la URSS
El terror estalinista: de Lenin a Stalin
A partir de 1922, el único ámbito de la vida política era el Partido Comunista. En la situación internacional se encontraba el abandono de la propaganda revolucionaria de Occidente. Con el marco de la NEP, se instaló una plataforma de enfrentamiento con dos posiciones: revolución permanente o socialismo en un solo país. Sus defensores, respectivamente, fueron Trotski y Stalin.
El primero defendía la idea de que la revolución rusa debía ser el comienzo de nuevas revoluciones, y Stalin sostenía que las conquistas de los bolcheviques debían progresar temporalmente en beneficio de la consolidación del socialismo en la URSS.
Motivos de la división del partido tras la muerte de Lenin
Nadie quería a Trotski en su lugar, por la desconfianza hacia sus ambiciones y su posición política. Su férreo control de la maquinaria administrativa llevó incluso a provocar el rechazo de Lenin en sus últimos días. Stalin desplazó a su adversario de la cartera de Comisario de Guerra y adoptó la concepción del socialismo en un solo país.
Con Trotski alejado, los dos aliados de Stalin conformaron una posición que se dispuso a enfrentar la degeneración del partido bajo la dirección de Stalin, tarea para la que se necesitaba a Trotski. Así nació la Oposición de Izquierdas, pero el poder de Stalin en el partido ya era muy significativo.
El debate económico: la NEP y la industrialización
El ámbito de enfrentamiento fue respecto a la NEP y el camino hacia la industrialización. Desde la izquierda se planteaba una revisión política y ataques respecto a la situación privilegiada de los beneficiados por la NEP. La obsesión de Stalin y su empeño por mantenerse en el poder le llevaron a aplastar de forma drástica cualquier forma de oposición.
Stalin decidió la colectivización forzada de la tierra en contra de algunos sectores de su partido. Por ello, no pudo asumir el descontento de la cosecha como un error político y elaboró la doctrina de la conspiración de los kulaks, tesis que años después se aplicaría al aparato central del Partido Bolchevique.
El asesinato de Kirov y la Gran Purga
Con el asesinato de Kirov, dolfín de Stalin, en 1934 se desencadenó el gran terror. Fue el comienzo de una purga generalizada, con encarcelamientos, ejecuciones y deportaciones en campos de concentración. Stalin elaboró la versión de que Kirov fue asesinado por miembros enviados por Trotski, que más tarde serían asesinados también por miembros de la guardia estalinista.
Este terror golpeó tanto al partido como a la población. Las troikas eran los tribunales formados por el secretario del partido, el jefe y el procurador de la NKVD.