Thomas Alva Edison: El Inventor que Revolucionó la Historia del Sonido y la Luz
Clasificado en Ciencias sociales
Escrito el en
español con un tamaño de 3 KB
Thomas Alva Edison: El Genio Detrás de la Innovación Moderna
Thomas Alva Edison (EE. UU., 1847 - 1931) fue un personaje poco común. Con una infancia difícil, sin estudios formales y trabajando desde los 12 años, enfrentó una sordera en aumento. Sin embargo, supo luchar con energía y creatividad para sobreponerse a las dificultades. Fue editor ocasional de una publicación del ferrocarril, telegrafista y electricista. Pero luego, cuando se centró en la investigación y puso en marcha su modesto laboratorio, terminó por levantar un pequeño imperio tecnológico y comercial.
Contribuciones al Progreso de la Época
Sus contribuciones en los campos de la acústica, las comunicaciones, la óptica, la electricidad y la mecánica fueron determinantes para el progreso de la época.
Le debemos a su genio, a su inventiva y a su constancia los siguientes avances:
- La bombilla de luz incandescente.
- La electrificación de las ciudades.
- La mejora del telégrafo.
- El kinetoscopio (el origen del cine).
- La telefonía práctica y una larga lista de inventos.
Durante su vida adulta consiguió más de 1000 patentes, desde la “pluma eléctrica” hasta el mimeógrafo (una máquina copiadora), pasando por medidores de sonido, cables submarinos, alarmas, sondas o pinturas de camuflaje.
Testigo de la Historia
Después de haber asistido a una profunda transformación de la sociedad y la economía de su tiempo —la fiebre del oro, la abolición de la esclavitud, el canal de Suez, la Guerra de Secesión, la I Guerra Mundial y la Revolución Rusa—, muere en 1931 a los 84 años, sin haberse jubilado nunca.
El Fonógrafo: La Revolución del Sonido
Pero lo que nos trae aquí es su fonógrafo, el primer aparato capaz de grabar y reproducir sonidos de la historia. Obtuvo la idea mientras trabajaba en un sistema telegráfico, al observar una correlación entre el movimiento de un tambor con perforaciones y el sonido asociado a su giro.
De Curiosidad Científica a Modelo de Negocio
El caso es que Edison no fue capaz de anticipar la revolución que su descubrimiento traería y, durante más de 10 años, dejó de darle importancia al aparato, al que consideraba solo una curiosidad científica. Cuando arranca de nuevo, a pesar de su idea de darle un uso únicamente profesional a la máquina, la demanda para entretenimiento y reproducción de música le hace cambiar de opinión.
Pronto se da cuenta de que el negocio, además de en la venta de las máquinas, se encuentra en la venta de la música. Comienza una carrera para hacerse con los derechos de reproducción de los cantantes e intérpretes del momento, perfecciona el aparato, asiste a ferias y establece una red de distribución extensa.