Los Doce Trabajos de Hércules: Las Primeras Seis Hazañas Heroicas
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El León de Nemea
Primer trabajo de Hércules. Euristeo le ordenó que diera muerte al León de Nemea, una fiera con piel dura como una piedra que de día se escondía y por la noche mataba a todo ser viviente que se cruzaba en su camino. Hércules intentó matarlo con algunas armas que llevaba para la ocasión pero, viendo que estas no hacían ningún efecto, lo cogió por las patas traseras y, después de darle porrazos contra la pared hasta que quedó atontado, lo estranguló. Una vez muerto, le sacó la piel con las propias garras del cadáver y se la puso encima en forma de coraza.
La Hidra de Lerna
Segundo trabajo de Hércules. Debía matar a la Hidra de Lerna, un monstruo con cuerpo de serpiente, garras de dragón y dorso cubierto con duras escamas. Tenía siete cabezas, cuyas siete bocas vomitaban fuego y azufre. Una de las cabezas tenía láminas de oro y se decía que era inmortal. Hércules le cortó una cabeza, pero esta se regeneró y la sangre que manaba, al caer al suelo, se convertía en escorpiones y serpientes. Hércules le pidió a su sobrino que prendiera fuego al bosque más cercano y le trajera tizones llameantes que aplicó a las heridas abiertas en los cuellos de la bestia para que así no salieran más cabezas. Al final quedó la cabeza de oro, que cortó con un espadazo e inmediatamente la enterró bajo una inmensa roca para impedirle retoñar.
El Jabalí de Erimanto
Tercer trabajo de Hércules. Debía apresar, pero sin matar, al Jabalí de Erimanto. Cuando iba en busca de este, se le apareció Atenea, quien le dio una cadena. Cuando vio al jabalí refocilándose en un charco de agua, le lanzó un grito de desafío y echó a correr como si tuviera miedo del animal monte arriba hasta fatigar al jabalí. Aprovechando el desconcierto del animal, saltó sobre su lomo, logró trabar sus patas y su hocico con la cadena que le dio Atenea y lo cargó sobre su espalda. Al llevárselo a Euristeo, este se metió corriendo en una tinaja muerto de miedo y le dijo que se lo llevara de allí.
La Cierva de Cerinia
Cuarto trabajo de Hércules. Debía apresar a la Cierva de Cerinia, un extraño y hermoso animal del tamaño de un buey; tenía los cuernos de oro y las pezuñas de bronce. Estaba consagrada a Ártemis y nadie podía matarla, ni siquiera tocarla. La Cierva de Cerinia era muy ágil y corría a una velocidad asombrosa. Hércules estuvo persiguiéndola cerca de un año y, una tarde en que la cierva, exhausta y sedienta, se detuvo a beber en el río, Hércules la hirió levemente con una flecha y entonces le resultó fácil capturarla. Cuando la llevaba para enseñársela a Euristeo, se le aparecieron Ártemis y su hermano Apolo, quienes lo acusaron de querer dar muerte al animal, pero Hércules se disculpó endosándole la responsabilidad de aquel acto impío a Euristeo. Euristeo, al ver a Hércules con la cierva cautiva, se echó las manos a la cabeza.
Los Establos de Augías
Quinto trabajo de Hércules. Debía limpiar los establos de Augías, rey de la Élide. Augías pensó que Hércules estaba loco y le dijo que, si los limpiaba en un día, recibiría en recompensa la décima parte de los rebaños. Hércules encauzó dos ríos que dirigió hacia los establos, en los que previamente hizo dos boquetes: uno en un costado por el que penetró el caudal y otro en el costado opuesto que sirvió de desagüe. En pocas horas, las cuadras resplandecían como espejos. Augías no cumplió lo pactado alegando que Hércules realizó la proeza por orden de Euristeo. Llevado a juicio, Fileo, su propio hijo, declaró a favor de Hércules, pues había sido testigo del pacto. Augías, enfurecido, desterró de su reino a Fileo y a Hércules. Al poco tiempo, Hércules, al mando de un ejército, lo depuso y colocó en el trono a Fileo.
El Toro de Creta
Sexto trabajo de Hércules. Debía capturar el Toro de Creta, un animal muy hermoso. Hércules fue en busca del toro y, tras un breve forcejeo, lo agarró por los cuernos, se lo cargó en la espalda y se lo llevó vivo a Euristeo, el cual, al ver al animal, corrió a meterse en la tinaja y le dijo a Hércules que se lo llevara de allí.