Transformación liberal en España (1833-1868): Estado, desamortización y partidos políticos
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Introducción (1833-1868)
Durante los años 1833-1868 se desarrolla un proceso de modernización irreversible que liquida rasgos del Antiguo Régimen y construye el Estado liberal. En esta etapa el Estado se modifica y pasa a ser constitucional: la propiedad feudal desaparece o se privatiza, y se asienta la base para una nueva clase socioeconómica: la burguesía agraria y urbana que controla procesos políticos mediante el sufragio censitario. El período vive la Primera Guerra Carlista, enfrentamientos entre diversos partidos liberales, proclamaciones y pronunciamientos militares, y culmina con la revolución de 1868.
1. Transición al liberalismo (1833-1843)
La transición al liberalismo se desencadena con la muerte de Fernando VII en 1833, que provoca la guerra civil carlista. Hasta 1843 gobierna la regencia de María Cristina (1833-1843), periodo en el que se adoptan medidas administrativas importantes. En 1834 se promulga el Estatuto Real, documento político que organiza un primer marco institucional durante la regencia.
2. Desmantelamiento del Antiguo Régimen: desamortizaciones
El desmantelamiento del Antiguo Régimen se articula a través de dos medidas fundamentales: las desamortizaciones y la reforma del sistema político.
- Desamortizaciones: la expropiación y venta de bienes eclesiásticos y comunales fue impulsada por ministros como Mendizábal (1836) y, posteriormente, por Madoz (1855). Estas medidas persiguieron reunir recursos para financiar la guerra carlista y para la modernización del Estado, además de socializar la propiedad en favor de clases capaces de invertir en la economía.
- Constitución de 1837: tras sublevaciones militares y el papel del regente, la elección de Cortes dio lugar a una constitución que supuso un pacto entre las fuerzas moderadas y progresistas. Los más progresistas reconocían la soberanía nacional y numerosos derechos; por el contrario, otras propuestas defendían amplios poderes para el rey. En general se configuraron cortes bicamerales y un sistema de sufragio censitario.
3. Consolidación del Estado liberal (1843-1868)
Entre 1843 y 1868 se consolida el Estado liberal. Durante buena parte de este periodo gobernó Ramón María Narváez, que diseñó un Estado basado en el liberalismo moderado y en la Constitución de 1845.
Características principales:
- Rechazo parcial de la soberanía nacional tal como la entendían los progresistas; se impone una soberanía conjunta entre el rey y las Cortes.
- Fuerte poder ejecutivo y disminución relativa del poder legislativo.
- Sometimiento de ayuntamientos y diputaciones al poder central, lo que refuerza la primacía del Estado sobre los poderes locales.
- Amplio poder de la Corona y dominio del sistema por una oligarquía terrateniente y burguesa.
Leyes y medidas destacadas
- Ley de Ayuntamientos (1845).
- Ley de Hacienda (1844).
- Creación de la Guardia Civil (1844).
- Concordato con la Santa Sede (1851).
- Durante el breve periodo de gobierno progresista (1854-1856), se impulsaron nuevas desamortizaciones y reformas administrativas; destaca la desamortización de Madoz (1855), que afectó a bienes municipales.
- Ley de ferrocarril (1855) y otras medidas de modernización económica.
En los años finales del periodo (1836-1868) se práctica una actitud política a menudo autoritaria en favor de los moderados, con tendencias a la intervención del poder ejecutivo sobre las instituciones representativas.
4. Bases del liberalismo español y el sistema de partidos
Las bases del liberalismo español se definieron en torno a varios ejes:
- Partidos principales: moderados y progresistas; más tarde aparecen otras formaciones como la Unión Liberal en el centro.
- Soberanía: compartida entre rey y Cortes en la práctica constitucional del periodo (especialmente 1837-1845).
- Sufragio censitario: limitó la participación política a la clase media y a quienes cumplían requisitos de renta.
- Apoyos sociales: los moderados contaron con el respaldo de la nobleza y la oligarquía; los progresistas defendieron una visión más amplia de la soberanía nacional.
- Papel del ejército: los partidos estuvieron frecuentemente liderados por mandos militares —los llamados espadones— y el recurso al pronunciamiento fue un mecanismo recurrente para cambiar gobiernos.
Aspectos políticos relevantes
- La Corona tuvo un papel importante en las constituciones de 1837 y 1845 y en la política cotidiana.
- Hubo frecuentes abusos de poder que favorecieron a los moderados y que minaron la legitimidad del sistema.
Conclusión
En términos generales, el sistema parlamentario español del periodo se mostró gravemente condicionado por prácticas clientelares y por el intervencionismo del poder ejecutivo. Esa combinación —corrupción, restricciones del sufragio y protagonismo de la oligarquía— derivó en una situación que, hacia el final del periodo, podía definirse como autoritario en la práctica, con predominio de las fuerzas moderadas.
Conceptos clave
- Modernización
- Desamortización
- Sufragio censitario
- Pronunciamientos
- Oligarquía terrateniente