La Transformación Surrealista: Joan Miró e Interior Holandés I (1928)
Joan Miró: Interior Holandés I (1928)
Joan Miró pintó tres interiores holandeses que tradujo al lenguaje de un pintor catalán, basándose en las escenas originales. Esta obra representa la consolidación de un nuevo lenguaje pictórico en su carrera.
Estilo y Contexto
- Estilo: Surrealismo.
- Tema: Surge cuando Miró viaja a Holanda y queda impresionado por algunos pintores holandeses del siglo XVII. Pintó una serie en la que los interpretaba a su manera.
Características Visuales
Los colores son muy brillantes, puros y planos, y las formas se distorsionan para adquirir un aspecto orgánico o ameboide. Sus figuras se extienden por el cuadro de una manera muy particular.
Miró ha asentado su lenguaje pictórico, ya que contiene elementos que después utilizará, como las líneas de relación que conectan los diversos personajes y objetos, vigorosos trazos negros que atraviesan las manchas de color y los elementos rurales.
Influencia y Automatismo Surrealista
Miró pertenecía a la facción surrealista que defendía el automatismo físico sin reflexión previa consciente. Tradujo a su propio lenguaje el cuadro de Sorgh (probablemente El Tocador de Laúd de Hendrick Martensz Sorgh), impresionado por la perfección realista y la precisión del detalle de la obra original.
Elementos Representados (Interpretación Miró)
Podemos identificar los siguientes elementos, transformados por Miró:
- El laúd.
- El hombre que lo toca.
- El perro en primer término.
- El gato sobre la ventana.
- La ventana con el paisaje.
La Dinámica de las Figuras
El músico es una figura orgánica que se extiende por el espacio en forma de mancha blanca y tiene la cara de un sol enfurecido. La mujer es una silueta situada encima de la mesa, bajo la cual está el gato.
Miró estudió la dinámica de las líneas y el ritmo de un cuadro, consiguiendo colocar al tocador de laúd en el centro de un remolino. Creó un movimiento danzante en la composición, transmitiendo una clara sensación de movimiento.
El resultado final es una desnaturalización de la casa, que se ve invadida por personajes y animales que provienen de un mundo rural.
Simbolismo y Búsqueda de la Inocencia
Para Miró, los elementos se reducían a su esencia simbólica:
- Los animales eran manchas, ojos y orejas.
- Las personas eran cabezas, manos, pies, lenguas, dientes, senos y sexos.
- La tierra era la madre nutricia.
- Los árboles eran presencias verticales con alguna hoja que invadía el espacio.
Buscó la aproximación a la inocencia de los niños y a la manera de expresarse de estos. Sus figuras siempre hacían referencia a alguna cosa, persona o animal concreto. El realismo de Miró es un realismo que elimina elementos del cuadro, buscando la esencia.
Consagración Artística
Miró realizó una exposición en la Galería Bernheim que representó su consagración. Aunque los críticos lo consideraron uno de los artistas más importantes del momento, él quería recuperar la inocencia de una infancia feliz.