Transformaciones Sociales y Militares Durante la Segunda República Española
Las Reformas del Bienio de Izquierdas (1931-1933)
La Cuestión Religiosa
Uno de los primeros objetivos de la República fue limitar la influencia de la Iglesia y secularizar la sociedad española. Por ello, la Constitución estableció la no confesionalidad del Estado, la libertad de culto y la supresión del presupuesto del clero. También se permitieron el divorcio y el matrimonio civil, y se secularizaron los cementerios.
Además, el temor a la influencia que las órdenes religiosas ejercían, especialmente en la educación, llevó a prohibirles que se dedicaran a la enseñanza. El proceso se completó con la Ley de Congregaciones, que limitó la posesión de bienes a las órdenes religiosas y previó la posibilidad de su disolución en caso de peligro para el Estado. El enfrentamiento más grave se produjo con los jesuitas, debido a que estos profesaban obediencia al Papa. Acusados de depender de un poder extranjero, la Compañía de Jesús fue disuelta y sus bienes nacionalizados.
Los sectores católicos percibieron esta política como una agresión. El resurgimiento del anticlericalismo y la quema de conventos ahondaron estos temores. La jerarquía eclesiástica manifestó su oposición a la República y movilizó a los católicos en su contra. El cardenal Segura, que se destacó en esta actitud, fue expulsado de España.
La Modernización del Ejército
El gobierno republicano estaba convencido de que el ejército necesitaba una profunda transformación. Manuel Azaña, quien además de presidente del gobierno asumió el ministerio de Defensa, impulsó la reforma que pretendía crear un ejército profesional y democrático. Era necesario reducir el número de militares, especialmente el de oficiales (uno por cada tres soldados en 1917), poner fin al fuero especial de estos, asegurar la obediencia al poder civil y terminar con su intervención en la vida política.
Se promulgó la Ley de Retiro de la Oficialidad (1931), que establecía que todos los oficiales en activo debían prometer su adhesión a la República, pero se les daba la posibilidad de retirarse con el sueldo íntegro si así lo deseaban. Más de la mitad de la oficialidad aceptó la oferta. Además, se redujo el número de oficiales y se cerró la Academia Militar de Zaragoza, vivero de los sectores más golpistas. Posteriormente, se creó la Guardia de Asalto, una fuerza de orden público fiel a la República.
La reforma, técnicamente bien planteada, tuvo resultados limitados. Se consiguió la disminución de los gastos del ejército, pero la reducción del presupuesto dificultó la modernización del material, del armamento y de los equipamientos. Además, la reforma fue recibida por algunos sectores, sobre todo por los llamados africanistas. La derecha aprovechó este descontento para animar a la revuelta militar contra la República.
La Reforma Agraria
La reforma de la agricultura fue el proyecto de mayor envergadura iniciado por la República.
La reforma agraria pretendía poner fin al predominio del latifundismo en el centro y sur de España y mejorar las condiciones de vida de los campesinos pobres (jornaleros). Se trataba de la reforma más importante de la República, dado que la agricultura ocupaba a casi la mitad de la población activa y gran parte de las tierras estaban en manos de un reducido número de propietarios.
Una serie de primeros decretos intentaron proteger a los campesinos sin tierras y a los arrendatarios con medidas como la jornada laboral de 8 horas en el campo, el establecimiento de salarios mínimos y la obligación de los propietarios de poner en cultivo las tierras aptas para ello.
Pero la verdadera reforma llegó con la Ley de Reforma Agraria (1932), que pretendía modernizar la agricultura española. El objetivo de la ley no era un cambio radical de la situación del campo ni una colectivización de la tierra, sino la modernización de la agricultura. La ley permitía la expropiación sin indemnización de las tierras de una parte de la nobleza, mientras que las cultivadas deficientemente podían expropiarse indemnizando a sus propietarios.