Transhumanismo y la teoría del lenguaje de Chomsky: mente, cerebro y conciencia
Clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4 KB
Definición de transhumanismo y lenguaje de Chomsky
El transhumanismo, entendido como la continuación del humanismo orientado al desarrollo del ser humano a través de la cultura y la ciencia en el contexto del cosmos, busca lograr un ser humano mejor: más sabio, más racional y más ético. Es un movimiento que surge con la aparición y el desarrollo de la ciencia y la tecnología, y que, mediante el uso de estas, pretende continuar el proceso de mejora del ser humano, sobrepasando los límites impuestos por la naturaleza.
No debe olvidarse que el transhumanismo combina aspiraciones culturales con herramientas tecnológicas para potenciar capacidades humanas.
Noam Chomsky sostiene que el lenguaje que se adquiere proviene de un universo lingüístico, o gramática universal, que es común a todas las lenguas y que es innato: no aprendido en su totalidad, sino que ya se nace con ciertas estructuras predispuestas. Por ello, todas las lenguas constituyen su gramática a partir de ese universal lingüístico mediante procesos de transformación.
En base a esto, Chomsky también afirma que el lenguaje no solo se obtiene a partir de predisposiciones innatas pertenecientes a la naturaleza humana, sino que además configura el pensamiento y la conciencia; el lenguaje es, a la vez, una forma de comunicarse y un moldeador del pensamiento.
Es por ello que los bebés pueden seleccionar la gramática universal que mejor se asemeja a la lengua que se les habla y formar un gran número de combinaciones coherentes posibles sin haberlas escuchado ni aprendido de forma explícita.
Problema mente-cerebro
El problema mente-cerebro es aquella cuestión que la filosofía de la ciencia aborda para responder a qué es la mente y qué es el cuerpo, y para encontrar una explicación sobre cómo se relacionan ambos. Este problema engloba el clásico problema del alma y el cuerpo, con su respuesta tradicional de que el alma ni comienza ni termina con el cuerpo.
Una de las teorías más plausibles es el emergentismo, que explica que a medida que el cerebro funciona, surge (emerge) algo que no es puramente material: la mente. Según esta postura, la mente no se reduce simplemente a procesos cerebrales; el cerebro sería el soporte de la mente, pero la mente no sería identificable únicamente con uno de los procesos físicos del cerebro.
Aspectos clave del emergentismo
- La mente emerge de la actividad cerebral sin ser reducible a ella.
- El cerebro actúa como soporte o condición necesaria para la mente.
- La mente presenta propiedades nuevas que no se explican plenamente por las propiedades físicas del cerebro.
Los emergentistas investigan cómo funciona la mente no solo por curiosidad o motivos de salud —ya que comprenderla permitiría conocer el origen de muchas enfermedades, por ejemplo las neuróticas—, sino, sobre todo, por una cuestión de identidad: entender qué define al ser humano.
Esta preocupación adquiere mayor importancia con la aparición de la inteligencia artificial, porque es necesario saber qué es la conciencia y dónde se produce para poder establecer límites y diferenciar entre lo que es un ser humano y lo que es una IA.
Implicaciones
- Necesidad de criterios claros para distinguir conciencia humana de procesos computacionales avanzados.
- Relevancia ético-política para regular tecnologías que afectan la identidad y capacidades humanas.
- Intersección entre filosofía, ciencia cognitiva y desarrollo tecnológico en la comprensión del ser humano.
Observación final
La convergencia entre las ideas del transhumanismo, la teoría chomskiana del lenguaje y las cuestiones sobre mente y cerebro pone de manifiesto la urgencia de reflexionar éticamente sobre cómo la tecnología transforma la naturaleza humana y la noción misma de conciencia.