Transición y Crisis: La Historia Política y Económica de España (1982-2004)
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La Crisis de los Gobiernos Socialistas y el Ascenso del Partido Popular (1982-1996)
La situación más grave en el final de la era socialista se produjo a raíz de algunos casos de corrupción atribuidos a personas vinculadas con el gobierno. Entre los más notorios se encuentran:
- Luis Roldán, director general de la Guardia Civil.
- Juan Guerra, hermano del vicepresidente.
- Mariano Rubio, gobernador del Banco de España.
A la corrupción se sumó la llamada “guerra sucia” contra el terrorismo, que comportó una cierta tolerancia de las autoridades con los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación). Estos grupos de pistoleros, relacionados con sectores de la política y la extrema derecha, habían perpetrado una treintena de atentados contra presuntos miembros de ETA entre 1983 y 1987.
El Primer Gobierno de José María Aznar (1996-2000): La Convergencia Europea
En 1996 se volvieron a realizar elecciones, y en ellas ganó el Partido Popular (PP), aunque la diferencia en el número de votos con el PSOE fue escasa. El mayor logro económico de este período fue alcanzar las condiciones que exigía la Unión Europea para el ingreso de España en el primer grupo de países que habrían de implantar el euro como moneda única en el año 2002.
Para lograr la convergencia económica y equilibrar el déficit de las cuentas del Estado, se adoptaron varias medidas clave:
- Se privatizaron muchas empresas públicas, lo que permitió recaudar lo suficiente.
- Se suprimió el servicio militar obligatorio (la mili).
La Mayoría Absoluta y el Giro en Política Exterior (2000-2004)
Las elecciones legislativas del año 2000 dieron al Partido Popular la mayoría absoluta en el Parlamento. El gobierno de Aznar protagonizó un giro importante en la política internacional española al alinearse con la política exterior norteamericana.
El Apoyo a la Invasión de Irak
De este modo, España dio su apoyo a la invasión de Irak, que no contaba con el visto bueno de la ONU, como respuesta a los atentados de Nueva York de 2001. La oposición de la opinión pública española a la intervención militar se notó en la proliferación de manifestaciones masivas contrarias a la guerra.
Los Atentados del 11-M y el Final de la Legislatura
Para las elecciones de 2004, José María Aznar propuso una renovación en la candidatura a la presidencia del gobierno, eligiendo a Mariano Rajoy. Pero el 11 de marzo, tres días antes de las elecciones, el estallido de 10 bombas en diversos trenes de las cercanías de Atocha en Madrid alteró fuertemente la campaña electoral.
En un primer momento, el gobierno atribuyó los atentados del 11-M a ETA, cuando muchas pistas indicaban que el atentado estaba relacionado con la organización terrorista Al-Qaeda. La campaña electoral quedó suspendida y se desató una “guerra informativa” en cuyo fondo estaba latente la responsabilidad del gobierno por haber apoyado una guerra en contra de la voluntad de la mayoría de españoles.