Transición del Paleolítico al Neolítico: Cambios Climáticos, Culturales y la Expansión en la Península Ibérica
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El Final del Paleolítico y el Cambio Climático
El final del Paleolítico viene determinado por un cambio radical en las temperaturas. Se retiran los hielos y las temperaturas aumentan.
Adaptación a la Nueva Caza y Tecnología Lítica
Con ello, la caza se transforma. Los grupos humanos comienzan a cazar animales más pequeños como ciervos, jabalíes y cabras. Esto trajo consigo un cambio en las armas, que tuvieron que fabricarse acordes a sus nuevas presas, volviéndose más pequeñas y manejables. Cazaban a sus presas acorralándolas en grupo.
Impacto del Deshielo y Nuevas Fuentes de Alimento
Las aguas procedentes del deshielo provocaron una notable subida del nivel del mar. Los moluscos, junto con la pesca, se convirtieron entonces en un complemento importante de la alimentación.
La Revolución Neolítica: El Nacimiento de una Nueva Era
El Concepto de Neolítico: De la Piedra Pulida a la Producción de Alimentos
El término Neolítico (que significa 'piedra nueva') hace referencia, en principio, a la aparición de hachas y otros instrumentos de piedra pulida. Sin embargo, la verdadera revolución llegó más tarde, cuando el ser humano descubrió que no estaba a merced de la naturaleza y aprendió a cultivar y domesticar animales según sus necesidades. Esto provocó una transformación radical en la forma de vida del Oriente Próximo.
Protohistoria y Especialización del Trabajo
El Neolítico supone el arranque de la Protohistoria, un momento decisivo en la evolución humana. Durante este periodo, surgen las tareas especializadas, de las cuales se encargaban miembros del grupo que no estaban implicados directamente en la producción de alimentos.
El Neolítico en la Península Ibérica: Expansión y Transformaciones
Primeros Asentamientos y Desarrollo Agrícola-Ganadero (VI-III milenio a.C.)
Entre el VI y el III milenio a.C., el Neolítico, que penetró por los Pirineos, se extiende por toda la Península Ibérica. Los grupos humanos abandonan las cuevas y se instalan en aldeas al aire libre, lo que anuncia el nacimiento de las futuras ciudades. Paralelamente, explotan sistemáticamente el ganado y las plantas, lo que permite el aprovechamiento de productos como la leche, la lana y los textiles. Durante este periodo, comienzan a aparecer los primeros indicios de la metalurgia del cobre, junto con un refinado gusto por el adorno, evidenciado en los ajuares funerarios.
El Neolítico Antiguo: La Cerámica Cardial en el Mediterráneo
La franja costera mediterránea fue el primer lugar donde se produjo la transformación de una sociedad de cazadores y recolectores a otra de pastores (seguramente iniciada con la domesticación de ovejas y cabras) y campesinos. La agricultura y la ganadería fueron adoptadas por estos pueblos, caracterizados por una curiosa forma de decorar sus vasos de cerámica. Imprimían en la cerámica aún fresca la marca de una concha llamada Cardium edule; por ello, esta manifestación cultural se conoce como cerámica Cardial.
Diferencias Regionales: El Occidente Peninsular
En la zona occidental de la península, los asentamientos presentaban diferencias respecto a los orientales. Los habitantes de estas costas aún mantenían la costumbre paleolítica de vivir en cuevas y, en un principio, rechazaban la vida en los poblados.