Trastornos de Conducta en la Infancia: Identificación y Estrategias de Intervención

Clasificado en Psicología y Sociología

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Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)

Los síntomas del TDAH suelen aparecer a partir de los 3 años de edad. Se caracteriza por ser niños que nunca están quietos, manifestando movimientos excesivos de manos y pies incluso cuando están sentados. Presentan una marcada falta de control en sus impulsos, incapacidad para escuchar cuando se les habla y tendencia a distraerse fácilmente.

Estas conductas resultan molestas en el aula, dificultan las relaciones interpersonales y, debido a la falta de consciencia del peligro, a menudo sufren accidentes. También pueden experimentar momentos de agresividad y conductas eufóricas. Para su tratamiento, es necesaria la combinación de medicación y terapia.

Comportamiento Agresivo en la Infancia

El comportamiento agresivo se define como la intención de causar dolor o daño a alguien o algo. A partir de los 2 años, el niño desarrolla la capacidad emocional para sentir enfado o frustración, pudiendo reaccionar con acciones como dar empujones o morderse a sí mismo. Este tipo de conducta supone una dificultad significativa en la convivencia escolar diaria.

Se identifican tres tipos principales de agresividad:

1. Agresividad Adaptativa

Son respuestas lógicas ante la frustración y aparecen cuando el niño intenta oponerse a la voluntad de un adulto. Ejemplos comunes incluyen:

  • Rabietas
  • Llantos
  • Golpes

Estas conductas se inician entre los 2 o 3 años y tienden a disminuir en torno a los 5 años de edad.

2. Conductas Agresivas No Adaptativas

Son comportamientos utilizados para intentar resolver conflictos, aunque en realidad no ofrecen una solución efectiva. Aparecen cuando surgen problemas de adaptación a nuevas situaciones (como celos o un cambio de domicilio).

En estos casos, es fundamental trabajar habilidades socioemocionales como la empatía, la asertividad y la autoestima.

3. Trastorno de Conducta Disocial

Representan las conductas agresivas más graves, manifestándose generalmente a partir de los 10 años. Requieren de intervención terapéutica y tratamiento médico.

Estas conductas suelen ir acompañadas de:

  • Peleas e insultos
  • Agresiones a personas
  • Robos

Una posible causa subyacente es la pertenencia a familias con problemáticas importantes (como alcoholismo, maltrato o psicopatologías en los padres). Dado que a menudo no existe un sentimiento de culpa, el número de fracasos terapéuticos es elevado. No obstante, se debe intervenir utilizando fármacos y terapias que ayuden a establecer el control de la agresividad.

Dificultad para Establecer Relaciones Sociales

Estos son niños muy tímidos que experimentan las interacciones sociales con tensión y ansiedad. Son incapaces de defenderse y, por lo tanto, pueden convertirse fácilmente en víctimas de acoso escolar.

Su presencia es a menudo silenciosa y pasan inadvertidos a los educadores. Sin embargo, cuando se observan estos comportamientos, es aconsejable intervenir para que descubran lo gratificante que resulta jugar e interaccionar con otros niños.

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