Tratado de París de 1898: El Fin del Imperio Español y la Independencia de Cuba
El Tratado de París de 1898
Estamos ante una fuente primaria, un texto de carácter histórico-circunstancial y contenido político firmado en París en 1898. En este documento, el gobierno de España cede Cuba, Filipinas y Guam a los Estados Unidos con el fin de finalizar la guerra de Cuba.
Puntos clave del tratado
- Cesión de territorios: Los tres primeros puntos detallan la cesión de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, siendo los aspectos más relevantes del acuerdo.
- Repatriación: Se establece la devolución de los presos españoles a cargo de los Estados Unidos.
- Retirada: Se definen las condiciones bajo las cuales España abandonará los territorios mencionados.
Contexto histórico
Esta paz pone fin a la última guerra de Cuba, que pasó a estar bajo influencia de los Estados Unidos tras un conflicto provocado por el incumplimiento del Convenio de Zanjón. Esto derivó en un levantamiento liderado por José Martí y su Partido Revolucionario Cubano, apoyado masivamente por la población negra.
El movimiento estalló en 1895 con el Grito de Baire, adoptando tácticas de guerrilla. España envió soldados para intentar trazar un cordón sanitario; sin embargo, tras el asesinato de Cánovas en 1897, Sagasta intentó negociar con EE. UU. El conflicto se extendió a Filipinas y, ante la diferencia de fuerzas, España terminó cediendo. Los Estados Unidos tenían un gran interés en estos territorios por motivos comerciales, buscando eliminar los altos impuestos coloniales españoles.
La Guerra de Cuba: Análisis Cartográfico
Nos encontramos ante una fuente histórica secundaria de carácter iconográfico: un mapa mixto que representa Cuba durante su última guerra de independencia. Es, por tanto, un documento de carácter bélico donde se aprecia la distribución del territorio por bandos y el avance de los independentistas hasta la conquista total, apoyados por los Estados Unidos.
Desarrollo del conflicto
El mapa ilustra la guerra causada por el incumplimiento español de la Paz de Zanjón tras la primera guerra. El conflicto comenzó en 1895 con el Grito de Baire. Ante esto, el gobierno de España envió 200.000 soldados e inició una fuerte represión, aunque sin apoyos efectivos. En 1898 se firmó el Tratado de París, donde España reconoció a Cuba y Filipinas como protectorados estadounidenses. Cabe destacar que la mayoría de las tropas españolas no se adaptaron al clima, lo que derivó en numerosas enfermedades y bajas.