Tratamiento Básico del Agua: Almacenamiento, Filtración, Desinfección y Ebullición
Clasificado en Química
Escrito el en
español con un tamaño de 3,49 KB
Métodos Básicos para el Tratamiento del Agua
El Almacenamiento
Dejando que repose el agua en contenedores, tanques o depósitos, se mejora su calidad. El almacenamiento hace que mueran algunos agentes patógenos y ocurra la sedimentación de partículas pesadas. Cuando en una situación de emergencia no pueda considerarse que el agua sea potable, la primera medida lógica es conseguir de inmediato la máxima capacidad de agua almacenada. El almacenamiento durante un período de 12 a 24 horas producirá una mejora notable en su calidad. Cuanto mayor sea el período de almacenamiento y cuanto mayor sea la temperatura adquirida, mayor será su mejora. La clarificación del agua turbia puede acelerarse de manera muy considerable con sulfato de aluminio. A menudo se utiliza un sistema con dos depósitos: el primero es donde ocurre la sedimentación, donde el agua se filtra y sedimenta; mientras que en el segundo depósito se almacena el agua ya aclarada, que probablemente necesite una simple cloración.
La Filtración por Arena
Un buen filtro de arena actúa de dos maneras: el agua, al pasar por la arena, filtra las sustancias sólidas y, lo que es más importante, en la superficie del lecho de arena se forma una capa muy fina pero muy activa de algas, bacterias y plancton que descompone la materia orgánica. El grosor de arena que se suele utilizar es de 0.3 y 1 mm. Siempre y cuando la filtración sea suficientemente lenta, la calidad del agua será muy buena.
Ejemplos de Filtros de Arena:
- Con un bidón lleno de arena se obtienen cantidades limitadas de agua de una manera rápida.
- De arena horizontal.
- Filtro de lecho de río.
Los dos últimos ejemplos permiten obtener agua de una manera más lenta, pero pueden utilizarse para grandes cantidades de agua.
La Desinfección Química
Se utiliza cuando los dos métodos anteriores son insuficientes. Es necesario para purificar los pozos, los filtros de arena, la bomba y los sistemas de conducción, en un primer momento. Para ello, puede utilizarse el yodo o compuestos de cloro. El compuesto más adecuado en las situaciones de emergencia es el hipoclorito de calcio en polvo. Es importante que la cloración se haga después de la sedimentación y la filtración. Para que surta efecto, es necesario que transcurran 30 minutos como mínimo; después de la cloración, debe quedar por lo menos 0.2 partes de cloro libre. Si la cantidad de cloro supera los 0.5 partes/millón, la población se negará a probarla por el sabor desagradable que le da.
La Ebullición
Es el método más seguro para la desinfección del agua. Sin embargo, la ebullición debe prolongarse un minuto por cada 1000 metros de altitud sobre el nivel del mar, ya que la temperatura de ebullición disminuye con la altitud. Se recomienda una ebullición prolongada y constante, pero no es necesaria para destruir los agentes patógenos transmitidos por vía fecal-oral. Una ebullición excesiva significa un gasto excesivo de combustible y un aumento de la concentración de nitratos en el agua. El agua con una elevada concentración de nitratos es peligrosa para niños de corta edad.