Tratamientos térmicos del acero: calentamiento, enfriamiento y tipos de recocido
Clasificado en Tecnología
Escrito el en
español con un tamaño de 2,63 KB
Calentamiento
Calentamiento. El comienzo de cualquier tratamiento térmico consistirá en elevar progresivamente la temperatura del elemento mediante un dispositivo, como por ejemplo un horno, un baño de sales, etc. Evidentemente, la temperatura de partida suele ser la que exista en el ambiente, pues la pieza se encontrará en esas condiciones. Este calentamiento será progresivo, permitiendo que todo el material vaya aumentando la temperatura uniformemente. De lo contrario se podrían establecer dilataciones desiguales con el peligro de generar grietas. Una vez alcanzada la temperatura de austenización, se permanecerá en ese estado un tiempo determinado, con el fin de que todo el material se haya transformado en austenita y ésta sea homogénea.
Enfriamiento
Enfriamiento. Este paso es mucho más variable e incluso delicado, porque de él dependerá el resultado final del tratamiento. Seguidamente iremos desglosando esta fase en cada tipo de tratamiento.
Recocido
Recocido. Es un tratamiento térmico que persigue ablandar el material, homogeneizar la estructura, afinar el grano, eliminar la acritud, facilitar el mecanizado y eliminar las tensiones internas. En definitiva, diremos que el recocido "dulcificará" el material.
Recocido de homogeneización
Se suele emplear en los productos semielaborados, como los lingotes. Con él se logra eliminar las posibles segregaciones de azufre, fósforo... que se generan en la solidificación del producto.
Recocido de regeneración
Se aplica a los aceros sobrecalentados o cuando queremos anular los efectos de un tratamiento térmico. Se logra así un producto final de grano fino, que es el que presenta mejores características mecánicas.
Recocido de regeneración
Se aplica a los aceros sobrecalentados o cuando queremos anular los efectos de un tratamiento térmico. Se logra así un producto final de grano fino, que es el que presenta mejores características mecánicas.
Recocido de ablandamiento
Es muy parecido al anterior. Se aplica principalmente sobre piezas templadas que serán mecanizadas o en aceros aleados de gran resistencia. Con él se logra disminuir la dureza del material, facilitando el mecanizado.
Recocido contra acritud
En muchas ocasiones el material se trabaja en frío, estirándolo, doblándolo... y, en definitiva, deformándolo. Estas deformaciones se traducen en un endurecimiento y fragilidad del material, que recibe el nombre de acritud y que imposibilitaría seguir trabajando o conformando en esas condiciones.