Trinidad de Masaccio en Santa María del Carmine: fresco renacentista del Quattrocento (s. XV)

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Trinidad de Masaccio en Santa María del Carmine (Florencia)

Es una pintura al fresco que pertenece al Renacimiento (Quattrocento), siglo XV, realizada por el pintor italiano Masaccio. Pintada en uno de los laterales de la iglesia de Santa María del Carmine en Florencia. Realizada para una familia aristocrática. Tiene una longitud de unos 680 cm y una anchura de 475 cm.

Introducción: pintura

La pintura italiana renacentista participa también de las nuevas ideas. Hay una vuelta a la cultura clásica, a la búsqueda de la belleza basada en la medida, número y proporción. Es una pintura preocupada por la representación de la realidad de la naturaleza. Por ello aporta un nuevo sistema visual: la perspectiva tridimensional, lineal y aérea que hace posible lo real en ambas dimensiones. Hay interés por la representación naturalista, por la percepción de los volúmenes y por la psicología de los personajes. Maestros del siglo XV:

  • Fra Angelico
  • Masaccio
  • Sandro Botticelli

Descripción de la obra

La obra presenta la Trinidad con la Virgen y San Juan bajo la cruz, y los donantes —un mercader y su esposa— arrodillados. Destaca la simplicidad y la magnitud de las figuras, en lugar de la delicadeza del gótico internacional. El gesto de la Virgen señalando al Hijo en la cruz es elocuente e impresionante porque es el único movimiento en el conjunto solemne de la pintura. Sus figuras parecen estatuas y se realzan mediante la perspectiva del marco que las encuadra. Parece que las podamos tocar, y esta sensación es la que convierte a las figuras y a su mensaje en algo nuevo para nosotros. Es típicamente renacentista.

Las figuras se inscriben en un triángulo equilátero que crea movilidad sin generar angustia o tensiones, subrayando el eje central en el que se encuentra la Trinidad. Se recurre a formas geométricas (cuadrado, triángulo, círculo) para organizar el espacio. Se utiliza la geometría para formar armonía, pues las medidas del cuadro se realizan en función de operaciones numéricas. La policromía aparece en las terracotas y en los rosas y azules de los casetones de la bóveda; al unir estos colores con el rosa, el rojo y el azul oscuro de los vestidos se establece un equilibrio abstracto en su orden, pero enraizado con las cosas materiales.

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