Valle-Inclán: Evolución Ideológica y Estética del Modernismo al Esperpento (1920)
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Evolución de la Obra de Valle-Inclán: De la Nostalgia a la Crítica Feroz
Trayectoria Ideológica
Valle-Inclán se mostró desde un principio declaradamente antiburgués. Se sigue oponiendo a lo mismo, pero ya no desde un tradicionalismo idílico, sino desde posiciones revolucionarias. Sus declaraciones en este sentido se hacen más frecuentes desde 1920.
Evolución Estética y Literaria
Su obra evolucionó de un modernismo elegante y nostálgico a una literatura crítica, basada en una feroz distorsión de la realidad. Esta última orientación hizo que Salinas viera en él un hijo pródigo del 98. Ello es inexacto: tanto por sus presupuestos ideológicos como por la radical novedad de su estética, Valle se sitúa en posiciones alejadas de las que adoptaron los noventayochistas en su madurez. Su trayectoria es paralela a la de Machado.
La Continuidad Estética: Espertización y Esperpento
Debe evitarse reducir su trayectoria a dos etapas (modernista y esperpéntica). Hay una línea ininterrumpida: existe la Espertización antes que el Esperpento propiamente dicho.
La Época de los Esperpentos (1920: Fecha Capital)
1920 es una fecha capital en la trayectoria del autor. En ese año publica cuatro obras dramáticas decisivas:
- Farsa italiana de la enamorada del rey
- Farsa y licencia de la Reina Castiza
- Divinas palabras
- Luces de bohemia
La deformación esperpéntica está ya presente en esas obras, sobre todo en las dos últimas, pero Luces de bohemia es la primera que lleva ese nombre. El autor designa a estas obras como “persona o cosa extravagante” en las que lo trágico y lo burlesco se mezclan. Su mejor definición se encuentra en la escena XII de Luces de bohemia.
El Esperpento en Escena: Vanguardia y Redescubrimiento
Durante mucho tiempo, se pensó que obras como los esperpentos no eran verdadero teatro, sino novelas dialogadas irrepresentables. Tales opiniones han quedado desmentidas: las nuevas concepciones del espectáculo teatral y las nuevas técnicas de la representación han permitido llevar a la escena muchas de sus obras.
Valle-Inclán fue mucho más allá de lo que permitían las convenciones escénicas de su tiempo. Por otra parte, no se doblegó ante los gustos estéticos o sociales del público y los empresarios, y continuó orgullosamente su obra, aunque sus piezas hubieran de verse condenadas a ser teatro para leer.
Legado y Posición Histórica
Al cabo de los años, en Madrid o en París, se redescubre a Valle y se le considera la máxima figura del teatro español de los tres últimos siglos, así como un verdadero vanguardista que se anticipa a nuevas tendencias del teatro mundial.