La Vida de Jesús: Misterio de Revelación y Camino de Salvación

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El Anuncio del Reino de Dios: La Vida de Cristo como Revelación

Toda la vida de Cristo es acontecimiento de revelación: lo que es visible en la vida terrena de Jesús conduce a su misterio invisible, sobre todo al misterio de su Filiación Divina. «Quien me ve a mí, ve al Padre».

Asimismo, aunque la salvación nos viene plenamente con la Cruz y la Resurrección, la vida entera de Cristo es misterio de salvación, porque todo lo que Jesús ha hecho, dicho y sufrido tenía como fin salvar al hombre caído y restablecerlo en su vocación de Hijo de Dios.

Ante todo, hay una larga esperanza de muchos siglos, que revivimos en la celebración litúrgica del tiempo de Adviento.

Desarrollo de los Misterios de la Vida de Jesús

A. Los Misterios de la Infancia y la Manifestación

En el nacimiento de Jesús, la gloria del cielo se manifiesta en la debilidad de un niño. Los primeros acontecimientos de su vida terrena son:

  • La Circuncisión: Es signo de su pertenencia al pueblo hebreo y prefiguración de nuestro Bautismo.
  • La Epifanía: Es manifestación del Rey Mesías de Israel a todos los pueblos.
  • La Presentación en el Templo: En Simeón y Ana se concentra toda la expectación de Israel que viene al encuentro de su Salvador.
  • La Huida a Egipto y la Matanza de los Inocentes: Anuncian que toda la vida de Cristo estará bajo el signo de la persecución. Su retorno de Egipto recuerda el Éxodo y presenta a Jesús como el nuevo Moisés. Él es el verdadero y definitivo liberador.

B. La Vida Oculta en Nazaret

Durante la vida oculta en Nazaret, Jesús permanece en el silencio de una existencia ordinaria. Nos permite así entrar en comunión con Él en la santidad de una vida cotidiana, hecha de oración, sencillez, trabajo y amor.

C. El Bautismo de Jesús

Jesús recibe de Juan el bautismo de conversión para inaugurar su vida pública y anticipar el bautismo de su muerte. Y aunque no había en Él pecado alguno, Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, acepta ser contado entre los pecadores.

D. Las Tentaciones de Jesús

Inmediatamente después, el Espíritu le impulsó hacia el desierto. Permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás y viviendo entre animales salvajes. Pero los ángeles le prestaban su servicio.

Las tentaciones en el desierto recapitulan la de Adán en el Paraíso y las de Israel en el desierto. Satanás tienta a Jesús en obediencia a la misión que el Padre le ha confiado. Cristo, nuevo Adán, resiste y su victoria anuncia la de su Pasión, en la que su amor filial es suprema prueba de obediencia. La Iglesia se une particularmente a este misterio en el tiempo litúrgico de la Cuaresma.

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