Vida y Obra de Curros Enríquez: Legado Literario y Compromiso Social
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Aspectos biográficos
Nacido en Celanova en 1851, Curros Enríquez tuvo una infancia marcada por la figura de su padre. Los conflictos familiares fueron constantes, lo que le llevó a abandonar el hogar para instalarse en Madrid junto a su hermano.
Alonso continuó su formación académica cursando estudios de Derecho. Fue precisamente en el margen de un libro donde escribió su primer poema en gallego, titulado Canción, con el fin de hacer frente a la tragedia de sus experiencias en la emigración. Su estancia en Madrid ejerció una gran influencia en su ideología política, ya que vivió activamente la Revolución de 1868.
En octubre de 1877, animado por algunos miembros de su familia, participó en un concurso literario en la ciudad de Ourense, obteniendo el primer premio con sus composiciones: O cristal virxe, Unha voda en Einibó y A Gueiteiros, textos que supusieron su debut en lengua gallega. En 1888 publicó O divino sainete y, seis años más tarde, experimentó cierta decepción y pesimismo. En 1904 regresó a Santa Catarina para ser honrado en la ciudad de A Coruña. Falleció en La Habana en 1908. En 1967 se le dedicó el Día das Letras Galegas y en 2001 se conmemoró su 150 aniversario.
Aires da miña terra (1880)
En su obra Aires da miña terra (1880), Curros muestra una actitud vengativa y un firme compromiso con los fines sociales, aunque también se rastrean otras composiciones de carácter moral o intimista. Curros creía que la literatura era un medio excepcional para comprometerse con el gallego y con su país, lo que le llevó a desarrollar esta forma de preocupación cívica.
Años después, seguirían sus pasos poetas como Julio Dantas y el también celanovés Celso Emilio Ferreiro, quien incluso escribió una biografía de Curros. A menudo, el autor arremetía con coraje contra las condiciones injustas que le rodeaban, como se muestra en el popular poema En mayo.
En Aires da miña terra, nos encontramos con poemas en los que la estética de Curros continúa con el estilo personalizado de su tiempo y la poesía popular.
El divino sainete (1888)
Este es un largo poema narrativo de carácter cómico que parodia la Divina Comedia de Dante, el escritor clásico italiano. Curros viaja a Roma para obtener la indulgencia del jubileo en compañía del poeta Francisco Añón, quien le servirá de guía y le llevará por los siete coches del tren, que representan los siete pecados capitales: la pereza, la envidia, la gula, la ira, la lujuria, la avaricia y el orgullo.
Esta obra demuestra la capacidad del autor para utilizar el aguijón y criticar a sus enemigos personales, así como el deseo de la Iglesia por enriquecerse.