La vida sin por qué: sentido, filosofía y la búsqueda de la felicidad
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La vida sin por qué
La gente se reía de los filósofos porque querían preguntarlo todo y obtenían respuestas que no suelen servir para hacer nada eficaz a partir de lo que afirman. Los filósofos chocan contra las evidencias del sentido común. Utilizan una jerga incomprensible y, cuando alguien intenta discutir con ellos, lo miran por encima del hombro.
Cuatro cosas inocultables
- No existe la filosofía sino las filosofías y el filosofar sobre todo. Hay una perspectiva filosófica que es polifacética.
- El empeño de filosofar es más importante que cualquiera de quienes mejor o peor se han dedicado a él.
- Incluso los mejores filósofos dijeron notables absurdos y cometieron graves errores. Quienes más se arriesgan a pensar fuera de los caminos comunes son los que más se suelen equivocar.
- En determinadas cuestiones, aprender a preguntar bien es también aprender a desconfiar de las respuestas tajantes.
¿Ridículo religioso?
Pretender competir con la religión en la búsqueda del sentido de la vida puede parecer ridículo. Lo único que la filosofía puede hacer es mostrar tal religiosidad y plantearla de otro modo para que sea también filosóficamente válida.
¿Kant?
Según Kant, todos los hombres rectos de buena voluntad serán tratados por la naturaleza igual que los hombres malos (a todos nos puede afectar la miseria, las enfermedades...) hasta que la Tierra albergue a todos. Por tanto, la única defensa que le queda a la buena persona para seguir siendo buena es creer en la existencia de un dios, dando un sentido ultramundano y esperanzador a la buena voluntad.
Al preguntar si la vida tiene sentido, lo que queremos saber es si nuestros esfuerzos morales serán recompensados, si vale la pena trabajar honradamente y respetar al prójimo, o si daría lo mismo entregarse a malos vicios. Es decir, si nos espera algo más allá y fuera de la vida.
Mundo Feliz
La novela habla de un mundo que podría ser una utopía irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. No hay guerra ni pobreza y todos los habitantes son felices. Pero resulta que todo esto se ha alcanzado tras eliminar otras muchas cosas buenas: familia, diversidad cultural, arte, avance de la ciencia, literatura, religión y filosofía.
El punto clave moral
El punto clave moral gira alrededor de dos problemas:
- Para asegurar una felicidad continua y universal, la sociedad tiene que ser manipulada: se tiene que reducir la libertad de elección y de expresión. Los ciudadanos son felices pero artificialmente y sin alma.
- La libertad de elección y la búsqueda de ideas intelectuales resultan en la ausencia de la felicidad.