Vigencia de la Crítica Política de Ortega y Gasset y su Confrontación con el Racionalismo
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El papel de la vida política y su vigencia actual
La vida política de su tiempo, oligárquica y caciquil, expulsa de sí a la sociedad a la que ni ofrece respuestas ni deja participar. Hoy hablamos de la "clase política", un grupo de "profesionales de la política" que parecen ocuparse más de sus propios asuntos que de lo que preocupa a la sociedad. La consecuencia suele ser el desinterés de los ciudadanos por todo lo que huela a política.
Los bajos índices de inscripción en los partidos políticos o sindicatos, y la baja participación en muchas consultas electorales, prueban ese desinterés reactivo al desinterés de la clase política. Otra consecuencia es el auge de organizaciones políticas alejadas de los partidos tradicionales y que se presentan como alternativas que "responden a las necesidades de los ciudadanos" (ONG). El auge de los totalitarismos que Ortega y Gasset vivió se produjo también en un ambiente de crisis política. Por ello, las críticas de Ortega a la vida política de su tiempo —una política alejada de la vida concreta—, así como sus propuestas de superación, siguen siendo vigentes.
Comparativa ontológica: Ortega y Gasset frente a Descartes
Desde el punto de vista ontológico, se presentan las siguientes diferencias fundamentales:
El racionalismo de Descartes
Para Descartes, la única existencia real es lo percibido con certeza por la razón. Por tanto, lo real es lo racional matematizable. Esta realidad cierta es idéntica e igual para todos los sujetos racionales que apliquen correctamente el método. Además, distingue el dualismo ontológico, separando la sustancia pensante (razón) de la sustancia extensa (cuerpo).
El perspectivismo de Ortega y Gasset
Para Ortega, la realidad no es objetiva ni relativa, sino perspectiva. La realidad se muestra para él desde tantos puntos de vista como sujetos. Por tanto, la realidad completa nunca será conocida. Solo el sujeto que aglutinara las infinitas perspectivas podría conocer toda la realidad (Dios), aunque esta hipótesis sea contradictoria y utópica, pues todo "yo" conoce desde su punto de vista, el proporcionado por su circunstancia. Cada sujeto y época solo tiene acceso a una parte de verdad, que forma parte de la verdad absoluta.