Zonas de Subducción y Fallas Transformantes: Claves de la Tectónica de Placas
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Zonas de Subducción: Límites Convergentes
Son límites entre dos placas litosféricas con movimientos convergentes, también conocidos como márgenes convergentes. La principal consecuencia es la destrucción de la litosfera oceánica.
Convergencia Continental-Oceánica
En este caso, la litosfera continental, que es más ligera y gruesa, prevalece sobre la oceánica, que subduce bajo ella.
La litosfera oceánica transporta sedimentos en su parte superior. Al converger, estos sedimentos son "raspados" y acumulados contra el borde del continente, donde se pliegan y deforman, formando una estructura conocida como prisma de acreción. Los sedimentos que aún no han sido aplicados forman un surco alargado y profundo llamado fosa oceánica.
En ocasiones, fragmentos de la litosfera oceánica no subducen, sino que cabalgan sobre el continente en un proceso llamado obducción. Un ejemplo de esto ocurre cuando islas volcánicas, que viajan sobre la placa que subduce, colisionan con el continente.
El desplazamiento de una placa bajo la otra no es continuo, sino que ocurre a saltos, generando terremotos. Por esta razón, las zonas de subducción presentan la mayor actividad sísmica del planeta.
Profundidad de los Terremotos
- Someros: Profundidad menor a 70 km.
- Intermedios: Entre 70 y 300 km de profundidad.
- Profundos: Entre 300 y 700 km de profundidad.
La litosfera oceánica que subduce es fría y está saturada de agua. El rozamiento con la placa superior la calienta, y la presencia de agua disminuye el punto de fusión de los minerales del manto. Esto permite una fusión parcial de los minerales más ricos en sílice (que funden a menor temperatura), generando magmas que alimentarán erupciones volcánicas de tipo andesítico.
Convergencia Oceánica-Oceánica
La litosfera oceánica aumenta su espesor y densidad a medida que envejece. Cuando su edad supera los 100 millones de años, se vuelve tan densa que se hunde por sí misma en el manto, en un proceso conocido como subducción espontánea. Un ejemplo claro se encuentra en el Pacífico oeste.
En este tipo de subducción, la litosfera penetra en el manto con una gran inclinación. Dado que el acoplamiento entre las placas es débil, se favorece la subducción de los sedimentos oceánicos junto con la placa. Como consecuencia, no se suelen formar grandes prismas de acreción. En cambio, se originan las fosas más profundas del planeta, como la Fosa de las Marianas, y el magmatismo asociado da lugar a la formación de un arco de islas volcánicas.
Convergencia Continental-Continental (Colisión)
Este proceso ocurre cuando una placa que subduce tiene un tramo de litosfera oceánica seguido por uno de litosfera continental. Una vez que toda la litosfera oceánica ha subducido, se produce el encuentro de los dos continentes.
Se habla de colisión en lugar de subducción, porque la litosfera continental es demasiado ligera y poco densa para hundirse en el manto. En su lugar, se produce el cabalgamiento de un continente sobre otro, generando grandes cadenas montañosas (orógenos) como el Himalaya o los Alpes.
Fallas Transformantes: Límites Conservativos
Las placas litosféricas pueden tener un tercer tipo de margen donde se produce un desplazamiento lateral entre ellas. Estos límites se conocen como fallas transformantes o bordes conservativos, ya que en ellos ni se crea ni se destruye litosfera.
Tipo 1: Fallas en Dorsales Oceánicas
Son el tipo más frecuente. Se trata de fallas que cortan transversalmente a las dorsales oceánicas, produciendo un desplazamiento lateral de los segmentos de la dorsal que puede alcanzar varios cientos de kilómetros.
Tipo 2: Fallas que Conectan Límites de Placas
Este tipo incluye las fracturas que conectan dos límites de placas diferentes, como una dorsal con una zona de subducción. El ejemplo más conocido es la Falla de San Andrés en California.
En estos bordes no hay vulcanismo asociado. Sin embargo, son zonas con frecuentes terremotos, aunque estos se limitan a tener un foco sísmico somero (poco profundo).