El Absolutismo Final de Fernando VII: Represión, Crisis y el Nacimiento del Carlismo (1823-1833)
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,99 KB
La Década Ominosa (1823-1833): Retorno al Absolutismo y Origen del Carlismo
La Década Ominosa fue un periodo de retorno al absolutismo y represión contra los liberales, pero también de caos económico y presiones de los ultrarreaccionarios que, agrupados en torno al hermano del rey, formarían un movimiento a la derecha del monarca que cristalizaría en el carlismo.
La Represión y el Control del Estado
Se persiguió, juzgó y encarceló a miles de personas, funcionarios y representantes de clases liberales. Para mantener el control, se establecieron cuatro instrumentos básicos en el aparato represivo del Estado:
- La Superintendencia General de la Policía.
- Las comisiones militares.
- El Cuerpo de Voluntarios Realistas.
- Los tribunales de justicia y las Juntas de Fe.
Crisis Económica y División del Absolutismo
La situación del Estado y la agudización de la crisis económica obligaron al régimen a iniciar una política de reformas. El ministro de Hacienda llevó a cabo una reforma fiscal que terminó en fracaso debido al rechazo de los privilegiados a tributar.
Esta política de tibias reformas tuvo como consecuencia la división del absolutismo. Los realistas criticaban al rey y su talante moderado, la lentitud de la represión y el no restablecimiento de la Inquisición. Fueron radicalizando sus posturas y terminaron defendiendo la candidatura al trono del hermano del rey.
El Levantamiento de los Ultrarreaccionarios
Tras la publicación del Manifiesto de los Realistas Puros en 1827, estalló una sublevación general en el Pirineo Catalán: la Guerra de los Agraviados o *Malcontents*, que defendían las ideas de Carlos María Isidro.
El Conflicto Sucesorio y el Nacimiento de Isabel II
El rey se casó por cuarta vez en 1829 con María Cristina de Borbón. Para garantizar la sucesión, publicó la Pragmática Sanción, que derogaba la Ley Sálica y restablecía la línea sucesoria de las Partidas. Esta medida fue protestada por los carlistas como un atentado contra los derechos del infante don Carlos.
El nacimiento de la infanta Isabel en octubre de 1830 convirtió la sucesión en un conflicto abierto. Los liberales redoblaron sus esfuerzos para hacerse con el poder; se sucedieron pronunciamientos como el de Torrijos, pero la oposición más importante llegó desde el carlismo.
Los Sucesos de La Granja y el Final del Reinado
En 1832 tuvieron lugar los sucesos de La Granja. La precaria salud del rey fue aprovechada para obligarle a derogar la Pragmática de 1789. Tras su recuperación, revocó dicho documento y trató de reducir la presencia carlista. Carlos María Isidro y su familia marcharon a Portugal en un exilio encubierto, y los exiliados liberales volvieron gracias a dos amnistías.
Fernando VII murió en 1833. Isabel fue proclamada reina con dos años de edad, desencadenando inmediatamente la Primera Guerra Carlista.