Agricultura y paisaje en las Islas Canarias: suelos volcánicos, plataneras y abandono agrícola

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Agricultura y paisaje en las Islas Canarias

El suelo de las Islas Canarias es volcánico y muy fértil para el cultivo. El cultivo más típico es la platanera, una planta herbácea con biotipo arbóreo. El clima es cálido y muy suave, con pocas precipitaciones. El agua que reciben los cultivos procede de la medianería. El relieve es montañoso.

Flora y fauna

En cuanto a la flora, lo más característico es el pino canario y los bosques de laurisilva. En la fauna, las especies se han adaptado a la humedad y al clima, quedando en muchos casos aisladas del resto.

Tipo de hábitat y plantación

El tipo de hábitat de esta zona es intercalado. En cuanto a la plantación, podemos observar el cultivo de plataneras: se ubica en una zona montañosa en escalones, separados por muros de contención (bancales).

Abandono agrícola

Una parte importante del abandono agrícola de Canarias es la huella de épocas de hambruna y emigración. Miles de huertas de tamaños mínimos, en zonas abruptas y alejadas, nos recuerdan la desesperación de quienes las construyeron y cultivaron. Su abandono actual no significa que la agricultura esté hoy peor que antes.

Otra parte importante es el resultado de un único evento: el radical descenso del cultivo de cereales, que es el mayor responsable de la generalización de los paisajes de cultivos abandonados en la actualidad. Muchos abandonos no responden exclusivamente a las causas citadas. Hemos observado que los terrenos abandonados se encuentran en todas las zonas agrícolas. El hecho de que se intercalen entre explotaciones cultivadas invita a no presuponer falta de rentabilidad.

Las islas como laboratorios naturales

Las islas han sido consideradas desde el pasado como excelentes laboratorios para el avance del conocimiento por su aislamiento, delimitación precisa y dimensión abarcable por los investigadores. Esto ha permitido obtener datos específicos que han servido para formular hipótesis de trabajo que, posteriormente, se han podido verificar en territorios de mayor extensión.

No obstante, en algunos casos sucede lo contrario: resulta difícil aplicar categorías de análisis espacial concebidas para territorios continentales o regionales a la escala insular, debido a su modesta dimensión superficial y, en muchos casos, a su elevada fragmentación ocupacional. Esto ha ocurrido, por ejemplo, con las propuestas de tipificación de los paisajes de la agricultura de las islas.

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