Amos de Lazarillo de Tormes: Características y Engaños
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Caracterización de los Amos de Lazarillo
A continuación, se presenta una caracterización de los amos de Lazarillo, destacando sus rasgos principales y su influencia en el desarrollo del protagonista:
El Ciego: Astucia y Crueldad
El ciego es el primer amo de Lazarillo y, sin duda, el que más lo marca. Es un personaje astuto y sabio en las artes del engaño, pero también es cruel y avaro con Lazarillo, a quien somete a una vida de hambre y maltrato. A pesar de su ceguera, posee una gran perspicacia para detectar las intenciones de los demás y obtener beneficios. De él, Lazarillo aprende la importancia de la astucia para sobrevivir.
- Rasgos principales: Avaro, mezquino, astuto, egoísta, cruel.
El Clérigo: Avaricia e Hipocresía
El clérigo representa la hipocresía y la avaricia dentro de la Iglesia. Aunque se muestra ingenuo ante los engaños de Lazarillo, su principal defecto es la extrema avaricia, que lo lleva a privar de alimento al joven. Este amo refuerza la crítica social presente en la obra, mostrando la corrupción de algunos miembros del clero.
- Rasgos principales: Avaro, cruel, hipócrita, ingenuo (en apariencia).
El Escudero: Apariencias y Dignidad Vacía
El escudero es un hidalgo arruinado que vive de las apariencias. Con él, Lazarillo aprende que la dignidad y el honor pueden ser una fachada para ocultar la pobreza y el hambre. Aunque el escudero no maltrata físicamente a Lazarillo, lo abandona a su suerte, dejándolo con deudas y sin sustento. Representa la decadencia de la nobleza y la importancia de las apariencias en la sociedad.
- Rasgos principales: Avaricioso (en el sentido de querer aparentar), preocupado por el qué dirán, digno (en apariencia).
El Fraile de la Merced: Un Amo Fugaz
La obra menciona brevemente al fraile de la Merced, describiéndolo simplemente como una persona muy andariega. No se profundiza en su carácter ni en su relación con Lazarillo, por lo que su influencia es mínima.
El Buldero: El Maestro del Engaño
El buldero es un personaje desvergonzado y sin escrúpulos que se dedica a vender bulas falsas, engañando a la gente con la complicidad de un alguacil. De él, Lazarillo aprende el arte del engaño a gran escala, aunque esta experiencia le resulta desagradable. El buldero representa la corrupción y la falta de ética en la sociedad.
- Rasgos principales: Mentiroso, desvergonzado, desenvuelto, sin escrúpulos.
El Capellán: La Oportunidad de un Trabajo
El capellán le ofrece a Lazarillo su primer trabajo remunerado, lo que le permite experimentar cierta independencia económica. Aunque no se profundiza en la personalidad del capellán, se le presenta como una figura relativamente honrada y bondadosa, ya que no recrimina a Lazarillo cuando este decide abandonar el trabajo.
- Rasgos principales: Parece honrado y con bondad.
El Arcipreste de San Salvador: Estabilidad y Compromiso
El arcipreste de San Salvador le proporciona a Lazarillo estabilidad al casarlo con su criada. Aunque la relación está marcada por los rumores y la posible infidelidad de la mujer, el arcipreste parece ser un hombre de buena fe y amigo de Lazarillo, preocupado por su bienestar. Con él, Lazarillo alcanza una posición social más estable, aunque a costa de su honra.
- Rasgos principales: Parece un hombre de buena fe y sensible.
Los Engaños de los Amos y la Crítica Social
Un ejemplo claro de los engaños del ciego es su habilidad para ganar dinero prediciendo el futuro y recitando oraciones para curar enfermedades, todo a cambio de unas monedas. También se destaca su capacidad para reconocer el valor de las monedas que recibe, lo que le permite detectar si Lazarillo intenta engañarlo.
Algunos personajes, como el escudero, engañan por miedo a perder su reputación, ya que pertenecen a la nobleza o a familias importantes. La sociedad de la época, muy cerrada y clasista, no aceptaba la pobreza, lo que obligaba a algunos nobles arruinados a mentir para mantener las apariencias.
La obra, en su conjunto, presenta una fuerte crítica social a la hipocresía, la avaricia y la corrupción de las diferentes clases sociales, especialmente de la nobleza y el clero.