Análisis Detallado del Reinado de Isabel II: Constitución de 1845, Gobierno Progresista y Crisis del Sistema
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,67 KB
Constitución de 1845 y el Reinado de Isabel II
La Constitución de 1845 marcó un hito en el reinado de Isabel II, caracterizado por:
- La soberanía compartida entre el rey y las Cortes.
- Ampliación de poderes del ejecutivo en detrimento del legislativo.
- Restricción del derecho al voto (La Ley electoral de 1846 plantea un sufragio censitario muy restringido que no superaba el 1% de la población y solo tenían derecho al voto los principales contribuyentes de cada localidad).
- Ayuntamientos y diputaciones sometidos a la administración central.
- Se suprime la Milicia Nacional.
- La religión católica es declarada oficial y el Estado se compromete al mantenimiento del culto y del clero.
El Gobierno Progresista (1854-1856)
Tras el levantamiento de 1854, la reina llama al general Espartero a formar gobierno. Progresistas, demócratas y moderados defraudados se oponen al gobierno moderado, lo que desemboca en el pronunciamiento de Vicálvaro. Los sublevados elaboran el Manifiesto de Manzanares en demanda del cumplimiento de la constitución de 1845, de la reforma de la ley electoral, la reducción de impuestos y la restauración de la Milicia.
El nuevo gobierno pretende restaurar los principios del progresismo y restaura la Milicia y la Ley Municipal, que permite la elección directa de alcaldes. También preparó una nueva Constitución (1856) que no llegó a ser promulgada.
La Desamortización de Madoz
La desamortización corre a cargo de Madoz y afectó a los bienes del Estado, de la Iglesia, Órdenes Militares, instituciones benéficas y ayuntamientos. Con la eliminación de la propiedad vinculada se pretendía conseguir recursos para la Hacienda e impulsar la modernización económica.
En Cataluña, la delicada situación económica produce huelgas obreras en 1855. El malestar social produjo también un importante levantamiento campesino en Castilla y la aparición de motines populares en muchas ciudades del país, con asaltos e incendios de fincas y de fábricas.
El gobierno acaba presentando la Ley del Trabajo que introduce mejoras y permite asociaciones obreras.
La Descomposición del Sistema Isabelino
El nuevo gobierno unionista, liderado por O'Donnell, combina propuestas moderadas y progresistas. Se intenta revitalizar la vida parlamentaria, pero bajo la tutela del Estado, y ejercer una política más tolerante con la oposición. Las elecciones eran amañadas desde el ministerio de la Gobernación, pero también permitían una minoría opositora en el Congreso para evitar conspiraciones.
Política Exterior
- Expedición a Indochina (1858-1863), en colaboración con Francia para castigar una matanza de misioneros. Benefició a Francia que inicia su penetración colonial en la zona.
- Intervención en México (1862) junto a Francia y Gran Bretaña para exigir al gobierno mexicano el pago de la deuda atrasada. España acaba retirándose por desavenencias con la política francesa.
- Campañas militares en Marruecos (1859-1860) por disputas fronterizas. Se vence en las batallas de Tetuán y Castillejos, donde adquiere prestigio el general progresista Prim.
El Final del Reinado
Suponen el retorno al poder de Narváez y del moderantismo, que careció de apoyos sociales. Gobiernan de manera autoritaria, al margen de las Cortes y de los grupos políticos, y reprimen a la oposición.
En 1866 se produce la sublevación de los sargentos del cuartel de San Gil con la adhesión de progresistas y demócratas, y que provoca un levantamiento popular en Madrid. Termina con 68 fusilamientos y muchas detenciones.