El Antiguo Régimen: sistema social, económico y político en la España del siglo XVIII
El Antiguo Régimen es el conjunto de relaciones sociales, económicas y políticas.
Características:
- El mantenimiento de la sociedad estamental de origen feudal.
- Un sistema económico que se basaba en el sector primario (la agricultura).
- Un sistema político que era la monarquía absoluta, basada en la concentración del poder en el rey y la centralización.
Las transformaciones de la sociedad
- La nobleza se dividía en alta y baja. Tenía muchas propiedades en el campo y recibía gran cantidad de dinero (llevaban una vida fastuosa).
- El clero se dividía en alto y bajo. El alto estaba compuesto por los hijos menores de las familias nobles. El bajo estaba compuesto por personas procedentes del pueblo llano.
- El pueblo llano abarcaba a todas las demás personas, compuesto por el campesinado y la burguesía:
- Campesinado: era el grupo más numeroso. Eran propietarios de sus tierras, por tanto estaban sometidos al régimen señorial.
- Burguesía: era cada vez más importante. Los burgueses, al no vivir en el campo, estaban libres del régimen señorial, pero no podían acceder al poder político.
Revoluciones burguesas
Son el resultado del conflicto entre la burguesía y los privilegiados.
La hegemonía del sector primario
En el siglo XVIII la mayor parte de la población se dedicaba a la agricultura; sobre todo se cultivaba la vid o el olivo.
La propiedad de la tierra
La propiedad de la tierra estaba en manos de los privilegiados:
- Las tierras de la nobleza nunca se dividían debido a los mayorazgos.
- Parte de las tierras del clero tampoco se podían vender al estar bajo la protección directa del rey.
El mantenimiento de la industria y el comercio
La industria del Antiguo Régimen fue impulsada principalmente por los reyes.
- El comercio exterior había crecido mucho gracias al desarrollo de los intercambios entre Europa y América.
- El comercio interior tenía problemas debido al control de los gremios y a la existencia de aduanas interiores, que dificultaban el intercambio de productos entre las regiones.
La guerra de Sucesión
En 1700, la muerte de Carlos II de Austria, sin hijos, hizo que dos potencias europeas, Francia y el Imperio alemán, quisieran poner en el trono español a sus respectivos candidatos: Felipe de Anjou, de la casa de Borbón, y el archiduque Carlos de Austria.
El testamento de Carlos II nombró a Felipe de Anjou como su sucesor, pero el archiduque Carlos no aceptó a Felipe como rey y reclamó sus derechos al trono. Así se produjo la guerra de Sucesión, en la que Felipe de Anjou se apoyaba en Castilla frente al archiduque Carlos, al que apoyaba la Corona de Aragón.
La guerra terminó en 1714 con la firma del Tratado de Utrecht, por el que España renunció a sus posesiones en Flandes e Italia, a cambio de que Felipe V fuera reconocido como rey de España.
La política de reformas de Felipe V y Fernando VI
- Aprovechó la derrota de la Corona de Aragón en la guerra de Sucesión para suprimir sus fueros e instituciones. Esto lo llevó a cabo a través de los Decretos de Nueva Planta.
- Impulsó la castellanización de la política y se estableció el castellano como idioma oficial.
- Modificó todo el sistema administrativo, suprimió el antiguo sistema de consejos y creó las secretarías de despacho.
El liberalismo revolucionario
Fue el pensamiento en el que se apoyaron las revoluciones burguesas.
- El concepto de separación de poderes fue desarrollado por Montesquieu, que defendía los tres poderes principales (legislativo, ejecutivo y judicial).
- El concepto de soberanía nacional fue expuesto por Rousseau, ya que el poder corresponde a la nación.
El liberalismo revolucionario aspiraba también a crear una sociedad más justa e igualitaria, en la que se suprimieron los antiguos privilegios.
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