Antropología de Karl Marx: el trabajo como esencia humana
La antropología de Karl Marx
En esta redacción voy a abordar la antropología del filósofo Karl Marx. La antropología es la disciplina filosófica que tiene por objeto el estudio en general del ser humano y de sus facultades.
Lo primero que cabe decir es que vamos a analizar la visión antropológica contemporánea, en este caso, la de Karl Marx. A diferencia de otras posiciones estudiadas hasta el momento, Marx no va a preguntarse por la esencia del ser humano, sino que va a analizarlo como miembro de una sociedad y de una clase determinadas. Frente a las visiones dualistas del ser humano propuestas por autores como Platón o Descartes, Marx va a postular un monismo antropológico, donde el ser humano es un ser material que va actuando o produciendo su vida en sociedad.
Concepción del ser humano
La concepción que Marx tiene del hombre puede resumirse en que el ser humano es algo natural que se distingue del resto de los animales porque transforma la naturaleza para poder sobrevivir, y, como forma parte de ella, se transforma a sí mismo.
En La crítica de la economía política, lo que va a centrar el estudio de Marx es la actividad fundamental del hombre: el trabajo. A través del trabajo, el hombre transforma la naturaleza y ocupa un puesto determinado en la sociedad, como nos dice en la Tesis sobre Feuerbach.
Trabajo abstracto y trabajo material
Para Marx, Hegel solo es capaz de concebir el aspecto positivo del trabajo, un trabajo abstracto y espiritual. Lo que caracterizaba el materialismo de Marx frente al idealismo de Hegel era la comprensión del trabajo como trabajo material capaz de producir propiedad privada, y la interpretación de la negatividad como lucha de las distintas fuerzas sociales producidas por estas relaciones sociales.
El trabajo como categoría antropológica
Para Marx, la noción de trabajo se convierte en una categoría antropológica: Marx caracteriza al hombre como un ser dotado de un "principio de movimiento", principio que determina su impulso para la transformación de la realidad. El ser humano es un ser activo, y el trabajo es la expresión de sus capacidades físicas y mentales, el lugar donde el hombre se desarrolla y perfecciona. De ahí que el trabajo no sea solo un medio para la producción de mercancías, sino también un fin en sí mismo, que puede ser buscado por sí mismo y disfrutado.
Dada esta comprensión, no es extraño que el tema central de la filosofía marxiana sea la transformación del trabajo sin sentido en un trabajo enriquecedor, en un trabajo libre.
Características del ser humano según Marx
Marx considera que el hombre es un ser concreto, sensible y corporal, y en esto coincide con Feuerbach, por lo que ambos se oponen a Hegel. Las principales características son:
- Ser material y transformador: transforma el mundo y a sí mismo mediante la práctica, y así se autorrealiza a través del trabajo. Esto lleva a Marx a criticar la economía política clásica.
- Ser social: no existe una esencia humana abstracta, sino que el ser humano se desarrolla como tal en el seno de la sociedad.
- Ser histórico: es un producto social, pues las sociedades se transforman mediante la actividad humana, de modo que ni el ser humano ni las sociedades permanecen estables a lo largo del tiempo.
La producción social de la vida
Estas características pueden acercarse a una mejor comprensión a través de una de sus formulaciones más célebres: "En la producción social de su vida, los hombres establecen determinadas relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, su ser social es lo que determina su conciencia".
Marx concibe al ser humano como inmerso en la vida social. El ser humano, a diferencia del resto de seres vivos, tiene que producir sus medios de vida. Su enfrentamiento con la naturaleza para producir sus medios de subsistencia (trabajo) no es solitario sino colectivo y genera la forma de vida. Smith y Ricardo utilizan en su investigación sobre la economía la noción de un individuo aislado, y Marx rechaza este punto de partida al afirmar que las personas producen su vida en sociedad y, por tanto, toda producción está socialmente determinada. Sin embargo, esta vida social que ha creado el ser humano no le permite realizarse plenamente como humanidad libre.