Argentina en la Década Infame: Transformaciones Económicas y Conflictos Políticos (1930-1943)
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La Argentina de la Década Infame: Economía, Política y Sociedad (1930-1943)
El gobierno promovió la industrialización por sustitución de importaciones (ISI) para proteger la industria nacional. Para ello, elevó los impuestos a las importaciones de aquellos bienes que ya se producían en el país.
El Contexto Político y la Restauración Conservadora
Para algunos jóvenes, el gobierno de Justo representaba la restauración de los grupos propietarios, la oligarquía. La firma del acuerdo con Gran Bretaña, conocido como el Pacto Roca-Runciman (1933), preservaba los intereses británicos en materias de carnes y transportes, beneficiando a los ganaderos y frigoríficos en perjuicio de los intereses nacionales.
Impacto de la Gran Depresión y Recuperación Económica
La Gran Depresión provocó desempleo masivo, la quiebra de muchos productores y arrendatarios, despidos y reducción de salarios. Sin embargo, a partir de 1935, la actividad industrial y comercial se recuperaron y prosperaron durante esta década. Comenzó la segunda fase de la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), impulsando la producción nacional de bienes que no podían importarse. Además, el gobierno, para favorecer a la industria, elevó nuevamente los impuestos a aquellos bienes importados que se producían en el país.
Políticas Económicas y Fomento Industrial
Durante este período, se crearon instituciones clave como la Junta Nacional de Carnes y Granos y el Banco Central de la República Argentina. El ministro argentino Federico Pinedo lanzó un plan (conocido como Plan Pinedo), otra estrategia de industrialización orientada a producir bienes utilizando materias primas nacionales para exportar a EE. UU. También se promovió la industria de la construcción para edificar viviendas económicas destinadas a los sectores populares. Aprovechando una crisis de sequía en EE. UU., Argentina elevó significativamente las exportaciones de maíz a ese país durante cinco años. Todas estas medidas tomadas por el gobierno argentino buscaron combatir la crisis económica y, a través de ellas, el gobierno logró equilibrar las cuentas. A pesar del éxito económico, el gobierno de Justo carecía de legitimidad.
Movimiento Obrero y Conflictos Sociales
La influencia del anarquismo había disminuido en el movimiento obrero, y el liderazgo sindical pasó a manos de socialistas y comunistas. La actividad gremial se redujo a raíz de la depresión, el desempleo y la represión. No obstante, a partir de 1934, las huelgas se hicieron más frecuentes. La protesta sindical creció a la par del crecimiento industrial, lo que indicaba que, si bien la actividad económica prosperaba, los salarios seguían estancados y las condiciones de trabajo no mejoraban. El gobierno no garantizaba el ejercicio de las leyes sociales, que cayeron en desuso, y los empleadores menospreciaban los reclamos obreros.
Después de 1935, creció la opinión de que era necesario producir cambios sociales para descomprimir los conflictos entre el capital y el trabajo. Diputados socialistas, comunistas y radicales denunciaban la explotación obrera.
Crisis de Legitimidad y Oposición Política
Las denuncias de corrupción se sumaban a las de fraude electoral, y la legitimidad del gobierno de Justo perdió apoyo. Los partidos opositores y algunos sindicatos intentaron formar un frente popular. Radicales, socialistas, comunistas y sindicalistas se opusieron activamente al gobierno de Justo.
En las elecciones de 1936, la UCR recuperó votantes, y en las elecciones de 1938, triunfó Roberto Ortiz (radical antipersonalista).
Argentina y la Segunda Guerra Mundial
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial en 1939, las divisiones en el oficialismo se agudizaron debido a la política de neutralidad adoptada por el gobierno, lo que provocó fuertes divisiones internas. Grupos nacionalistas simpatizaban con el Eje Nazi-Fascista, mientras que otros apoyaban la causa de los Aliados, con quienes los grupos dirigentes mantenían buenas relaciones, especialmente con Gran Bretaña y Francia.
En 1940, Ortiz intervino algunas provincias para combatir la corrupción y el fraude electoral. Luego, Ortiz enfermó y fue reemplazado por el vicepresidente Ramón Castillo, partidario del fraude y dispuesto a limitar el poder de Justo en beneficio de la derecha militar.
En 1941, Estados Unidos se incorporó al bando aliado y presionaba a los gobiernos latinoamericanos para que declararan la guerra al Eje. El gobierno argentino mantuvo la neutralidad, y las relaciones con EE. UU. se deterioraron. Los opositores acusaron a Ramón Castillo de una supuesta alianza con la Alemania nazi. Justo intentó formar un frente nacional con el radicalismo, pero murió en 1943.