Argentina Post-Dictadura: Entre la Crisis y el Neoliberalismo de Menem
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El Fin de la Ilusión
Fracasó el proyecto de reconciliar a la sociedad con las FFAA. En el '89, un grupo terrorista asalta el cuartel de La Tablada en Bs. As., y el ejército los aniquila. Con esto podía anticiparse que, a la larga, la cuestión militar abierta se solucionaría con la reivindicación de los militares, el olvido de los crímenes y el entierro de las ilusiones de la civilidad.
En las elecciones del '87, el radicalismo perdió la mayoría en la cámara de diputados y el control de casi todas las gobernaciones.
En el '88 se lanzó el plan económico "Primavera", que tenía como propósito llegar a las elecciones con la inflación controlada, pero sin realizar ajustes que perjudicaran la voluntad del pueblo. Al congelamiento de precios, salarios y tarifas se le agregó la declarada intención de reducir el déficit estatal, condición para lograr el apoyo de los acreedores externos. El plan marchó mal de entrada: se negaron a congelar salarios, a reducir gasto, la negociación con las entidades externas marchó lenta y los fondos prometidos fueron escasos. Hubo una crisis en el suministro de electricidad y un asalto al cuartel de La Tablada, mientras Cavallo aconsejó al Banco Mundial y al Fondo Monetario que limitaran sus créditos a Argentina. En el '89, el gobierno anunció la devaluación del peso, llevando a una hiperinflación.
Menem y la Crisis Argentina
Menem encontró el país en crisis: hiperinflación, gente cambiando australes por dólares, desesperada asaltando tiendas y supermercados donde la represión dejó varios muertos. El estado estaba en bancarrota, la moneda licuada, los sueldos inexistentes y una violencia social generalizada. El estado era incapaz de gobernar y asegurar el orden, lo primero que tuvo que hacer fue recuperar los atributos del gobierno.
Ajuste y Reforma: El Consenso de Washington
Se buscó facilitar la apertura de las economías nacionales para posibilitar su adecuada inserción en el mundo globalizado y desmontar los mecanismos de estado interventor y benefactor, que se creía costoso e ineficiente.
En el Consenso de Washington se sentaron las bases del neoliberalismo, y así llegó a Argentina. Las agencias del gobierno norteamericano lo recomendaban o exigían cuando ayudaban a los gobiernos a solucionar problemas de endeudamiento.
Menem se declaró partidario de la economía popular de mercado, renunció al estatismo, alabó la apertura y proclamó la necesidad de las privatizaciones.
Confió el ministerio de economía a Bunge y Born.