Arquitectura Islámica: Historia, Características y Ejemplos Destacados

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Arquitectura islámica

La arquitectura islámica es el conjunto de tradiciones arquitectónicas que se desarrollaron en el mundo musulmán, que recogen el sustrato artístico y constructivo de las civilizaciones precedentes. La arquitectura islámica emplea algunas características constructivas del arte romano, como el uso de columnas, el arco de medio punto y las dovelas bicolores. Del arte prerrománico y del arte visigodo, toma el arco de herradura y el arco polilobulado.

El arte musulmán estuvo ligado a la religión y tanto a la escultura como a la pintura o el mosaico fueron artes aplicados al terreno ornamental, con ricas decoraciones abstractas, geométricas, vegetales, foliáceas (hojas pequeñas), arabescas, entrelazadas, figurativas, vegetales y lineales, geométricas, caligráficas (textos religiosos).

Características de la arquitectura islámica

Se pueden distinguir seis características principales:

  1. Edificios de dimensiones regulares, construidos con ladrillo y madera.
  2. Uso de bóvedas y cúpulas para la cobertura de los edificios.
  3. Pilares y columnas como elementos de sostén.
  4. Arco de herradura, medio punto, apuntado, lobulado y decoración de arcos polilobulados.
  5. Decoración exterior austera frente a una ornamentación interior muy rica.

La arquitectura islámica se divide en tres grandes ámbitos: religioso, civil y palaciego.

Arquitectura religiosa

Los edificios religiosos representan la creación más necesaria para el culto colectivo. Su espacio principal es la sala de oración, dividida en varias naves por pilares y columnas. El patio descubierto, con su fuente de abluciones, permite purificarse antes de entrar. El alminar, desde donde se convoca a la oración, es otro elemento característico.

Arquitectura civil

Destacan las obras de carácter defensivo como las alcazabas, fortalezas y castillos, que tenían funciones de defensa y administración, aprovechando al máximo las irregularidades del terreno.

Arquitectura palaciega

Otros edificios singulares son los palacios, residencias de soberanos y príncipes.

La mezquita

La Mezquita de Córdoba fue construida bajo el gobierno del emir Abderramán I. Su construcción se inició en el terreno que había ocupado la iglesia de San Vicente. Hasta el siglo X, la mezquita fue ampliada para poder albergar a una población en crecimiento. Tras la reconquista, en 1523, se ordenó la construcción de una catedral en el centro de la mezquita.

El edificio está formado por aproximadamente 63 columnas y arcos, que proveen los soportes sobre los que se levanta la techumbre. Su planta, de unos 178 x 125 metros, rodea el recinto con un muro almenado, y en su día contaba con 19 puertas de acceso al interior.

Las puertas tienen una estructura de tres cuerpos decorados con arcos de herradura o lobulados y celosías. En el muro occidental se levanta el antiguo alminar, que se convirtió en campanario cristiano.

El interior se divide en dos partes:

  • Patio de los Naranjos: espacio descubierto, con una fuente de abluciones, donde se encuentra el minarete.
  • Sala de oración: en el muro de la alquibla, orientado hacia La Meca, se encuentra el mihrab. Delante se halla la maqsura, reservada para la autoridad.

Esta zona se ilumina mediante cuatro cúpulas con ventanas. La tonalidad de los materiales y la escasa altura hacen que el edificio se integre en el entorno, lo que no ocurre con algunas intervenciones cristianas que rompen el conjunto.

La mezquita es una de las máximas expresiones del arte islámico y un ejemplo notable de innovación en el uso de materiales, ornamentación, inscripciones caligráficas, decoración y tipología del minarete.

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