Arquitectura Paleocristiana y la Basílica de Santa Sabina: Historia y Estructura
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Santa Sabina y los Orígenes de la Arquitectura Paleocristiana
Durante la época de las persecuciones, los cristianos se reunían en dos lugares de manera clandestina. Por un lado, los tituli (pequeños espacios) y, por otro, las catacumbas (cementerios subterráneos). Constantino promulgó el Edicto de Milán, que legalizaba el cristianismo en el Imperio; así, la religión dejó de ser clandestina.
Arquitectura Paleocristiana
Los cristianos eligieron como modelo la basílica por sus dimensiones y estructura. También construyeron mausoleos, martyria y baptisterios.
La Basílica Cristiana
La basílica presentaba una planta rectangular y una división en naves longitudinales separadas por columnas. Se introdujeron algunos cambios fundamentales:
- Lo mantuvieron todo.
- El acceso al templo se realizó a través de un atrio, espacio reservado para los catecúmenos, ya que solo los bautizados podían entrar al interior.
- Al final de la nave central se encontraba el baptisterio, donde se sitúan el obispo y los presbíteros alrededor del altar.
- Delante del ábside se situaba el transepto, que recorría la basílica en sentido transversal.
La concepción arquitectónica fue pensada para dirigir la mirada del fiel al ábside. La planta era en forma de cruz latina. Las basílicas se cubrían con tejados de doble vertiente en la nave central y tejados sencillos en las laterales. Empleaban materiales ricos y decoración a base de mármol, mosaicos y pinturas murales. Los cristianos cambiaron el concepto y el sentido de la basílica, que se convirtió en la base de la iglesia medieval. Ejemplos destacados son la Basílica de San Juan de Letrán y la de San Pedro del Vaticano.
Mausoleos y Escultura Paleocristiana
Los mausoleos estaban destinados a albergar la sepultura de personajes importantes. Un ejemplo es el de Santa Constanza, construido en Roma por decisión de Constantino y destinado a acoger el sarcófago de Constanza.
En cuanto a la escultura paleocristiana, los romanos creían en la resurrección del alma y la carne; por eso, enterraban a los muertos en vez de incinerarlos. Esta costumbre dio lugar a la aparición de una escultura funeraria. Los temas más representados eran Jonás y la ballena y Adán y Eva.
La Basílica de Santa Sabina
Se construyó en torno a los años 432-433 d.C. en Roma por Pedro de Iliria y fue consagrada a Santa Sabina. Es un edificio sencillo con planta rectangular dividido en tres naves longitudinales, de las cuales la mayor es más alta y ancha que las laterales.
En su diseño, se representaba a Jesucristo como cabeza de la Iglesia y se configuraba con un sencillo ábside semicircular con tres vanos flanqueados por dos estancias: una sacristía y otra estancia adicional. El exterior ha sido reconstruido.