Ascenso del fascismo en Italia y el New Deal: crisis de posguerra, totalitarismo y recuperación económica en Europa y EE. UU. (1919-1945)
Italia y Benito Mussolini: el ascenso del fascismo (1919-1922)
Las frustradas aspiraciones de paz
Pese a estar entre las potencias vencedoras de la Gran Guerra, Italia obtuvo escasas compensaciones. Para la opinión pública italiana, la paz de París era humillante y no había recompensado al país por el esfuerzo realizado. Además, la aspiración italiana a ocupar la costa del Adriático se vio frustrada por la creación de Albania y Yugoslavia. Finalmente, los italianos reivindicaban Fiume.
En este contexto surge Benito Mussolini, quien abandonó el movimiento obrero debido a que este no apoyó la intervención de Italia en la Primera Guerra Mundial. En marzo de 1919 fundó los Fasci di Combattimento, combinando en su programa un nacionalismo furibundo con un sindicalismo revolucionario y anticlerical. Sus resultados electorales fueron pésimos, pero logró atraer la atención de muchos ex combatientes.
La crisis económica y el miedo a la revolución social
La débil economía quedó muy dañada después de la contienda. Por otra parte, los capitalistas querían conservar los beneficios obtenidos gracias al conflicto, mientras que las clases medias perdían sus ahorros y disminuía el poder adquisitivo de los asalariados.
El movimiento obrero italiano no fue lo suficientemente fuerte para desencadenar la revolución e incluso se dividió desde 1921 con la escisión del Partido Comunista. En estas circunstancias comenzó el ascenso del fascismo: sus escuadras atacaron violentamente a las organizaciones sindicales y obreras, sobre todo en el campo. Aun así, el movimiento de Mussolini continuó siendo minoritario.
La fragmentación parlamentaria
El sistema electoral italiano favorecía la división del Parlamento en numerosos partidos políticos. El rey Víctor Manuel III intervenía para encomendar el gobierno a los distintos líderes políticos. Estos gobiernos eran inestables, tenían poco margen de actuación y se mostraban impotentes ante los fascistas.
Mussolini organizó la denominada Marcha sobre Roma (octubre de 1922), una manifestación masiva de fascistas que ocuparon los principales edificios públicos de la capital y exigieron todo el poder. El rey se negó a conceder plenos poderes al gobierno para reprimir esta marcha y encargó a Mussolini la tarea de formar gobierno.
La consolidación del régimen fascista (1922-1929)
El primer gobierno de Mussolini contó únicamente con tres ministros fascistas, además de él mismo. En 1924, con una ley electoral a su medida y en un ambiente de violencia y coacción, los fascistas lograron una amplia mayoría en las cámaras.
Desde el poder, reprimieron la oposición política y social. En 1924, el diputado socialista Giacomo Matteotti, que había denunciado a Mussolini ante el Parlamento, fue secuestrado y asesinado. Estos hechos suscitaron un gran escándalo, pero en 1925 se disolvieron las cámaras legislativas y comenzó una dictadura personal que duró hasta 1945. Mussolini adoptó el título de Duce.
El ascenso de los totalitarismos en Europa
El ascenso de los totalitarismos en Europa se explica por la crítica situación que vivió el continente después del conflicto, que básicamente puede resumirse así:
- Una recuperación económica y material tras la terrible guerra.
- La preocupación de las clases dirigentes ante la posibilidad de que estallara una crisis obrera similar a la de 1917 en Alemania.
- El temor a la crisis económica iniciada en 1929.
En conclusión, todo esto llevó al desgaste del sistema político liberal y a que se desconfiara de él, pues se le acusaba de ser el culpable de la situación en que se encontraba cada país de Europa.
El New Deal
Medidas iniciales
- Devaluación del dólar.
- Abandono del patrón oro, sin limitaciones a la emisión de moneda.
- Mayor control de los bancos a través de la Reserva Federal (Fed).
Actuaciones de gobierno
- Agricultura: se concedieron indemnizaciones a los agricultores para que redujeran sus cosechas, lo que provocó la subida de los precios agrícolas y, con ellos, del nivel adquisitivo. Sin embargo, esta política de indemnizaciones tuvo varios problemas: falta de financiación.
- Obras públicas: una política de grandes obras públicas con el fin de relanzar la inversión y reabsorber el paro.
- Política industrial: basada en la colaboración entre el Estado federal y el sector privado para favorecer la inversión y la demanda.
- Ámbito social:
- Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales.
- Establecimiento de un salario mínimo para sostener el nivel adquisitivo de los consumidores y fomentar así la producción industrial.
- Creación de un sistema de seguridad social.
- Reconocimiento de los derechos sindicales.
Balance
En resumen, esta política económica y social logró una recuperación parcial, porque el empleo no se recuperó a los niveles anteriores a la crisis. El verdadero impulso industrial llegaría en los años cuarenta.
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