Baltasar Gracián y 'El Criticón': Alegoría y Filosofía en el Siglo de Oro

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Baltasar Gracián

Baltasar Gracián fue un poeta y escritor del Siglo de Oro español. Se inscribe en la corriente del conceptismo. Autor de prosa didáctica y filosófica, su estilo se caracteriza por sentencias breves y muy personales, denso, concentrado y polisémico. Dominaba el juego de palabras y las asociaciones ingeniosas de palabra-idea. El resultado de dicho estilo es un lenguaje lacónico, lleno de aforismos y capaz de expresar infinidad de ideas y significados.

El pensamiento del autor barroco es pesimista; según él, el mundo es hostil y engañoso, y el hombre, débil y malicioso. Precursor del existencialismo de la posmodernidad, Gracián influyó en la filosofía de Schopenhauer y de los librepensadores franceses. Su pensamiento vital es inseparable de la conciencia de una España en decadencia.

'El Criticón': Obra Culmen

Su obra más destacada es El Criticón, publicada en varias partes: 1651, 1653 y 1657. No es solo su obra cumbre, sino también una de las grandes obras literarias del Siglo de Oro y de la literatura española.

Se trata de una novela extensa de carácter alegórico y filosófico que reúne de forma ficticia la trayectoria literaria del autor. Escrita en prosa didáctica y moral, cada capítulo es una crisis, de tal manera que se pueden ver estos desde un punto de vista real y desde otro puramente filosófico.

En la obra se representa de forma alegórica la vida del hombre, el cual puede tener dos facetas: una impulsiva y sin experiencia (Andrenio) y otra prudente y con experiencia (Critilo).

Los personajes, Andrenio y Critilo, son personajes simbólicos que van en busca de la felicidad y la virtud recorriendo el mundo.

Los personajes evolucionan psicológicamente a lo largo de la historia. En esta obra, además, se demuestra esa visión pesimista sobre el mundo, el cual es engañoso, si bien la persona cabal puede superponerse.

En la obra se pueden apreciar características propias de las novelas bizantinas y de las novelas picarescas, debido a las peripecias y aventuras, y a la visión satírica de la sociedad que se demuestra en el peregrinaje de ambos protagonistas, tendiendo más la novela hacia la picaresca que a la bizantina.

El propósito del autor es que los personajes encuentren tanto felicidad como virtud. Dicha búsqueda se presenta en tres partes:

Estructura de 'El Criticón'

  • Primera: En la primavera de la niñez y en estío de la juventud. Andrenio vive en la isla de Santa Elena sin saber que hay más mundo. Es allí donde conoce a quien será su compañero de aventuras, Critilo, con quien emprenderá un viaje hacia España. Se narran los hechos que llevan a Critilo hasta la isla de Santa Elena.
  • Segunda: Juiciosa cortesana filosófica en el otoño de la varonil edad. Peregrinación de ambos personajes por Francia.
  • Tercera: En el invierno de la vejez. Los personajes se encuentran en Alemania y llegan hasta la meca del peregrino cristiano, Roma. Allí, zona anunciada la muerte, pero ambos consiguen la inmortalidad al cruzar las aguas de tinte de la fama.

Tanto la primera como la segunda parte se componen de trece crisis o capítulos, mientras que la tercera consta de doce.

Se presentan en la novela una serie de cuadros alegóricos yuxtapuestos a modo de fantasías morales, encarados por la andadura de sus personajes, como ocurre en los libros picarescos de la época. La novela refleja una visión pesimista de la sociedad, aunque otorga esperanza en los dos personajes que consiguen escapar a la mediocridad reinante alcanzando la fama eterna.

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