Beneficios del Ejercicio Físico en el Tratamiento de Enfermedades Crónicas

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Beneficios de la actividad física en adultos mayores

La práctica regular de ejercicio en adultos mayores permite un menor descenso de la desmineralización ósea y reduce el riesgo de fracturas de cadera, además de fomentar el aumento de las relaciones sociales. Se recomienda un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física moderada o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa.

A menor actividad física, mayor es el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares e incremento de diabetes.

La inactividad física: una pandemia global

La inactividad física es considerada una pandemia debido a su alcance sobre la salud, el costo económico, el impacto en el entorno y sus consecuencias sociales.

Ejercicios recomendados según patologías

  • Obesidad: Se recomiendan principalmente ejercicios aeróbicos como correr, nadar o andar en bicicleta.
  • Osteoporosis: Se sugieren ejercicios con cargas y de impacto, como la gimnasia. Es fundamental incluir movimientos de extensión y estiramiento para favorecer la movilidad articular de la columna, así como ejercicios específicos de equilibrio que reducen significativamente las caídas.
  • Esquizofrenia: Realizar ejercicio físico moderado. Se recomienda una rutina de 30 minutos diarios, 5 veces por semana, y ejercicios psicomotrices de 60 minutos diarios, 3 veces por semana.
  • Alzheimer: Se aconsejan circuitos que incluyan actividad física combinada con estimulación cognitiva.
  • Diabetes: La caminata es la forma de actividad física más recomendada para estos pacientes.
  • Fibromialgia: El trabajo de fuerza es recomendable bajo un enfoque de fuerza-resistencia, donde la carga adicional es mínima y se trabaja con varias repeticiones por serie.
  • Daño cerebral adquirido: Se pueden realizar deportes y actividades como: slalom (en silla de ruedas), boccia, petanca, bolos, dardos, ringo, raqueta, mini-golf y unihockey.
  • Enfermedades cardiovasculares: Se recomienda actividad física de tipo aeróbico. Para fases iniciales, se sugiere caminar; como alternativa, ejercicios acuáticos, natación a ritmo suave o bicicleta estática con poca resistencia.
  • EPOC:
    • Entrenamiento de fuerza: trabajar grupos musculares contra resistencia utilizando pesas o bandas elásticas.
    • Entrenamiento de resistencia aeróbica: caminar o pedalear para mejorar el sistema cardiovascular.
    • Ejercicios respiratorios: con el objetivo de aumentar la entrada de aire en los pulmones.
  • Artrosis: Se recomiendan ejercicios en piscina, además de ejercicios aeróbicos que incluyan flexibilidad, fuerza y resistencia.

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