El Bienio Conservador y el Frente Popular: La Crisis de la Segunda República (1933-1936)

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El Bienio de Derechas (1933-1936)

Tras las elecciones generales de noviembre de 1933, celebradas bajo la Constitución de 1931 con sufragio universal directo e incorporación del voto femenino, se consolidó el triunfo de los partidos republicanos, que en conjunto representaban el 58,14% del electorado. La CEDA, liderada por Gil Robles, se convirtió en la fuerza más votada con 115 diputados.

La formación de gobierno se volvió compleja: un gabinete liderado por la CEDA era visto por la izquierda como una amenaza fascista, lo que provocó una radicalización en el PSOE. Tras la muerte de Julián Besteiro, el partido pasó a ser dirigido por Largo Caballero, quien impulsó posturas más radicales y la idea de una revolución marxista.

El gobierno del Partido Republicano Radical

El gobierno de Alejandro Lerroux contó con el apoyo de la CEDA, exigiendo una rectificación de la obra legislativa de Azaña. Las principales medidas fueron:

  • Reforma Agraria: Se paralizó el proceso de entrega de tierras y se derogó la Ley de Términos Municipales.
  • Reforma militar: Se amnistió a los participantes del golpe de Estado de Sanjurjo (1932) y se realizaron nuevos nombramientos.
  • Educación y religión: Se paralizó la Ley de Congregaciones Religiosas y la secularización de la enseñanza.
  • Autonomías: Se suspendieron los proyectos de Estatuto, generando conflictos con la Generalitat de Cataluña, ahora bajo la presidencia de Lluís Companys.

La Revolución de octubre de 1934

La entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno desencadenó una huelga general revolucionaria en octubre de 1934, organizada por la UGT, las Juventudes Comunistas y sectores anarquistas.

  • En Cataluña: Lluís Companys proclamó el "Estado Catalán dentro de la República Federal Española", siendo sofocado rápidamente por el ejército bajo el mando del general Batet.
  • En Asturias: Se formó una Alianza Obrera que derivó en un violento movimiento insurreccional. Los mineros ocuparon centros clave y establecieron una comuna. El gobierno envió a la Legión y a las tropas regulares de Marruecos, dirigidas por el general Franco, para sofocar la rebelión.

Las consecuencias fueron profundas: se quebró la confianza en la viabilidad de la República y se polarizó aún más la sociedad. Tras los escándalos del estraperlo y el caso Nombela, el gobierno de Lerroux colapsó, dando paso a la convocatoria de elecciones para febrero de 1936.

El Frente Popular y las elecciones de 1936

Ante la inminencia electoral, la izquierda formó el Frente Popular, una alianza que incluía a republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas, con el objetivo de restaurar las reformas del primer bienio y amnistiar a los presos de 1934. Por su parte, la derecha se presentó dividida entre la CEDA y el Bloque Nacional de Calvo Sotelo.

Tras unas elecciones marcadas por la violencia verbal y numerosas irregularidades, el Frente Popular obtuvo la mayoría de diputados. Manuel Azaña fue nombrado Presidente de la República y Santiago Casares Quiroga, Presidente del Gobierno.

Medidas del nuevo gobierno

  • Amnistía: Liberación de los detenidos por los sucesos de 1934.
  • Autonomías: Restablecimiento del Estatuto Catalán y tramitación del Vasco y Gallego.
  • Reforma Agraria: Reactivación de los repartos de tierras, destacando las ocupaciones masivas en Cáceres y Badajoz.

Conflictividad social en la primavera de 1936

El periodo previo al estallido de la Guerra Civil estuvo marcado por una grave inestabilidad social: más de 400 muertos en enfrentamientos callejeros, quema de edificios religiosos y una profunda división interna en el PSOE entre el sector de Largo Caballero y el de Indalecio Prieto. La conspiración y la violencia política se convirtieron en la tónica dominante, reflejando la imposibilidad de una convivencia pacífica en aquel contexto histórico.

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