Características de la arquitectura griega y romana: órdenes, materiales y técnicas clásicas
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Características de la arquitectura griega
Arquitectura adintelada o arquitrabada de apariencia serena y equilibrada. Proporciones en armonía con el hombre, hecha a la medida del hombre. La columna (stylos) es el elemento plástico característico: su tratamiento determina la creación de los tres órdenes arquitectónicos griegos (dórico, jónico y corintio). Los materiales constructivos utilizados fueron la piedra arenisca (caliza) y, en la época clásica, el mármol blanco del Pentélico.
Aparejo y técnicas
- El aparejo constructivo de los muros se realiza con sillares de tipo isódomo, perfectamente cortados y uniformes, dispuestos a soga y tizón.
- Tradicionalmente, no se empleaba argamasa; los sillares se unían con grapas de hierro.
- Las construcciones se policromaban: la pintura formaba parte integral de la estética.
Principios estéticos
Importan la armonía y el canon. A veces se emplean correcciones ópticas (pequeñas modificaciones en proporciones y alineaciones para lograr una percepción visual más equilibrada).
Características de la arquitectura romana
Hormigón fue la gran revolución en la arquitectura romana; estaba formado por cal, arena, agua y roca volcánica (puzolana). Este material permitió nuevas posibilidades estructurales y volumétricas.
Materiales y aparejos
- Piedra: se construía con sillares de piedra en unión viva con argamasa y mampostería.
- Ladrillo: eran de distintos tamaños; su utilización permitió a las obras dar sensación de gran ligereza y facilitó la ejecución de grandes superficies curvas y complejas.
Funciones y finalidad
Las construcciones romanas tenían como finalidad tanto la funcionalidad como el carácter propagandístico: edificios públicos, termas, foros y monumentos destinados a expresar poder, técnica y orden.
Muros, columnas y órdenes
- Surgieron distintos tipos de paramentos o muros adaptados a los nuevos materiales.
- Columnas y pilares: A partir de esta época, bajo las columnas aparece con frecuencia un pedestal. Los entablamentos gozan de más libertad decorativa, con abundantes entrantes y salientes.
- Los fustes de las columnas, salvo el toscano que es liso, pueden ser estriados o lisos. Los órdenes serán más libres y se permitirá mezclarlos y decorarlos libremente; destaca el orden compuesto, donde se mezclan las hojas de acanto con las volutas.
Entablamentos y techumbres
Entablamentos adintelados coexistieron con soluciones abovedadas. Las cubiertas se diversificaron: techumbres a dos aguas y, sobre todo, techumbres abovedadas.
Arcos y bóvedas
- Se generalizan los arcos de medio punto y las bóvedas: bóvedas de cañón, bóvedas anulares y bóvedas de media naranja.
- Se produce una fusión entre lo adintelado y lo abovedado, logrando una mayor solidez, equilibrio y un dinamismo reposado.
- Surgen también las enjutas, triángulos o paneles enmarcados entre el arco y el dintel con el lado inferior curvo.
Planta y espacios
Aparecen ábsides y exedras que acentúan el eje de simetría longitudinal del edificio, reforzando la monumentalidad y la organización del espacio interior.
Observaciones finales
Tanto la arquitectura griega como la romana comparten un interés por la proporción y la estética clásica, pero difieren en sus soluciones constructivas: la griega apuesta por la pureza del trazo adintelado y el tratamiento de la columna como módulo, mientras que la romana incorpora el hormigón y la bóveda para ampliar las posibilidades espaciales y estructurales.