Características y Diferencias de las Vertientes Hidrográficas de España
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Vertiente Cantábrica
La vertiente cantábrica es abrupta, escarpada y da lugar a cursos fluviales de corta longitud, con ríos de una media de 100 km. Los ríos cantábricos son los más regulares de España por la pluviosidad de la zona, como el Nalón, el Bidasoa y el Nervión.
- Crecidas: Son poco frecuentes, ya que los fenómenos meteorológicos que las provocan no son los habituales del clima de la zona cantábrica.
- Topografía: La orografía, con vertientes que salvan mucho desnivel en pocos kilómetros, facilita la rápida propagación del agua.
- Impacto humano: La colonización humana alrededor de los lechos más anchos de los ríos y las construcciones que reducen los cauces han provocado retenciones que, en momentos de crecidas, han sido catastróficas.
- Erosión: Son caudalosos y poseen una gran fuerza erosiva, lo que ha provocado la formación de hoces profundas; son famosas las Hoces del Cares, excavadas en los Picos de Europa.
Vertiente Atlántica
La vertiente atlántica comprende las cuencas del Miño, Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir. Los ríos que atraviesan la Meseta son los más largos de España y son irregulares, pues alcanzan sus caudales máximos entre diciembre y marzo, época de mayor pluviosidad en la Meseta.
- Miño: Nace en el macizo Galaico y su caudal es considerable, junto con su afluente, el Sil.
- Duero: Su cuenca es la más extensa de toda la península. Es simétrica, aunque los afluentes que nacen en la vertiente sur de la cordillera Cantábrica son siempre más caudalosos que los que lo hacen en el Sistema Central. Sus afluentes más importantes son el Pisuerga, el Esla y el Tormes.
- Tajo: Es el más largo de la península con 1200 km; sus afluentes son el Jarama, el Tiétar y el Alagón.
- Guadiana: Es el de menor caudal de nuestros principales cursos de agua, debido a que atraviesa zonas con poca pluviosidad. Algunos de sus afluentes son el Jabalón y el Matachel.
- Guadalquivir: Su cuenca estuvo abierta al mar y, por eso, todavía penetra en ella en forma de marismas, que hoy en día son un espacio protegido; el Parque de Doñana está entre ellas. En esta vertiente tenemos otros ríos como el Tinto, el Odiel y el Guadalete, que desembocan en el golfo de Cádiz.
Vertiente Mediterránea
Los ríos de la vertiente mediterránea son cortos, de escaso caudal y resultan los más irregulares de la península debido al déficit de lluvias de su clima. En verano sufren un fuerte estiaje y, por eso, algunos son ramblas: cauces secos una gran parte del año o durante varios años, pero que con una fuerte precipitación llevan elevados caudales de agua.
- Crecidas: Tienen lugar en otoño y se relacionan con la gota fría; esto, unido a las pendientes y a la escasez de vegetación, hace que las crecidas sean a veces catastróficas.
- El Ebro: Es la excepción y el río más importante, pues su cuenca es la segunda más extensa después de la del Duero. Sus afluentes forman una red disimétrica porque son más numerosos los que llegan de los Pirineos. Las máximas de caudal se registran entre octubre y julio, mientras que el estiaje ocurre en verano.