Catedral de Santiago de Compostela y el Patio de los Leones: Joyas del Arte Medieval
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La Catedral de Santiago de Compostela: Obra Maestra del Románico
La Catedral de Santiago de Compostela, perteneciente al arte románico del siglo XI, se encuentra situada en Santiago de Compostela (Galicia). Posee una gran magnitud en sus dimensiones con el propósito de acoger al mayor número de fieles, garantizando una perfecta circulación de entrada y salida en el templo.
Características Arquitectónicas
- Planta: De cruz latina con tres naves y un crucero también de tres naves.
- Cabecera: Cerca del altar mayor, la girola está compuesta por diversas capillas románicas absidiales, contando con dos ábsides en cada uno de los brazos del crucero.
- Estructura: Sobre las naves laterales se encuentra un triforio y un balcón de ventanales de doble arquería.
- Cubiertas: La nave central se cubre con bóveda de cañón sobre arcos fajones, mientras que las laterales se cubren con bóvedas de arista.
- Distribución: Consta de tres pisos.
El Pórtico de la Gloria
La entrada principal se encuentra en el Pórtico de la Gloria, el cual soporta el peso del tímpano central en el parteluz, presidido por una imagen de Santiago el Mayor.
Cabe destacar que existían cinco iglesias de peregrinación; las cuatro francesas presidían cada uno de los itinerarios que podían elegirse para emprender el camino a Galicia.
El Patio de los Leones: Esplendor del Arte Nazarí
El Patio de los Leones, perteneciente al arte nazarí del siglo XIV, se ubica en la Alhambra de Granada. Es un patio de crucero con una fuente de doce leones en el centro que expulsan chorros de agua por sus fauces. Esta fuente fue reutilizada en la Alhambra con fines simbólicos.
Distribución y Entorno
En los cuatro frentes del patio se abren otras tantas dependencias:
- Sala de Mocárabes
- Sala de los Reyes
- Sala de los Abencerrajes
- Sala de las Dos Hermanas
Contexto Histórico
Coincidiendo con la desintegración del Imperio almohade en Al-Ándalus, surge en escena el caudillo jienense Muhammad, quien se erige en líder de los musulmanes hispanos y, en 1237, funda en Granada la dinastía nazarí. Tras la conquista del Guadalquivir por San Fernando, se inició una política de vasallaje y alianza con los monarcas castellanos, astutamente seguida por los sultanes granadinos posteriores.
Su sumisión tributaria y las disputas dinásticas entre los reyes cristianos permitieron a los nazaríes conservar todavía durante dos siglos y medio el oriental andaluz. En su aislamiento, crearon un arte refinado, oriental y autosuficiente, que se ha considerado el destello crepuscular de una Edad Media brillante.