La Celestina y El Conde Lucanor: Obras Fundamentales de la Literatura Española del Siglo XV
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El Teatro del Siglo XV: La Celestina
Con el crecimiento de las ciudades y el auge de la burguesía, aparecen otras formas teatrales en las que van incorporándose elementos profanos. El teatro, poco a poco, abandona su carácter litúrgico y se convierte en un género de diversión y entretenimiento, representado en las plazas públicas.
El Género y la Autoría de la Obra
La Celestina es una obra que rompe los moldes literarios de su época. La primera dificultad está en su catalogación como género. Por sus rasgos híbridos, tradicionalmente se puede incluir en cualquiera de los dos géneros:
- Obra teatral, por su estrecha relación con las comedias humanísticas. Tenían forma dialogada.
- Obra novelística, por la observación directa de la vida y sus aspectos narrativos, que desbordan lo puramente teatral.
La autoría y la fijación del texto también plantean problemas similares. En la edición más antigua que se conserva consta de 16 actos y no figura el nombre del autor. En 1502 aparece otra edición en Sevilla con 5 actos más. En esta edición aparecen unos versos acrósticos y un prólogo en que se asegura que Rojas encontró el primer acto de la obra ya escrito y él escribió el resto en 15 días. Las discrepancias entre las ediciones generan una serie de dudas sobre quién es el autor o el género de la obra. Los críticos han llegado a la conclusión de la existencia de dos autores:
- Al primero, de nombre desconocido, se le debe el planteamiento de la obra.
- El segundo, Fernando de Rojas, finalizó la obra a partir de lo que encontró escrito, pero dándole un rumbo diferente.
Intención del Autor y de los Personajes
La intención es avisar a los jóvenes de la inconveniencia de dejarse llevar por la pasión amorosa y también de los males de la avaricia. Las diferencias entre los personajes reflejan la transformación de la sociedad medieval al Renacimiento. Estos personajes presentan dos mundos diferenciados:
- Mundo de la burguesía. Pertenecen a él Melibea, sus padres, Pleberio, Calixto...
- Mundo de los sirvientes. Pertenecen a él los criados de Calixto, Pármeno y Sempronio. También Celestina, Elicia y Areúsa.
Hay dos versiones del mundo:
- La realista de Celestina y los criados, movidos por el dinero.
- La idealista de los enamorados, llevados por la pasión y el ansia de vida, cuyo tono es renacentista.
Temas y Tópicos
- Religio Amoris. Calixto convierte el amor en religión y Melibea en su dios.
- Descriptio Puellae. El enamorado describe la belleza de la dama empezando por sus cabellos, siguiendo por sus ojos... Se trata del tipo de belleza ideal de la sociedad del momento y que se mantendrá durante el Renacimiento.
- La muerte y el destino. Pleberio, el padre de Melibea, se lamenta de la muerte de su hija. Sus palabras responden a una mentalidad medieval sobre la muerte y el destino, que contrasta con las ideas del amor y la belleza del tópico anterior.
El Conde Lucanor
Consta de 51 cuentos en los que se reflejan las creencias e ideas de Juan Manuel, así como las costumbres de la época. Los protagonistas de los cuentos son el Conde Lucanor y Patronio. Los cuentos siempre tienen la misma estructura:
- Exposición del problema: El Conde le pide a Patronio consejos sobre un problema concreto.
- Ilustración narrativa: Patronio no contesta directamente a la petición del Conde Lucanor, sino que cuenta un cuento que tiene que ver con el problema planteado anteriormente. Literariamente es esta la parte más rica.
- Desenlace: Patronio aplica el cuento al problema que le había sido planteado y le dice al Conde lo que tiene que hacer. Este consejo tiene fuerza porque se apoya en el cuento precedente.
- Generalización: Juan Manuel compone un pareado en el que condensa la moraleja que se desprende del cuento.
Técnica y Estilo
Juan Manuel fue el primer escritor consciente de que tenía un estilo personal, por eso depositó los manuscritos en un monasterio de Valladolid con el fin de que no se le imputasen errores que podían deberse a los malos copistas, pero sus precauciones por salvar sus obras fueron estériles, puesto que se quemó el manuscrito. Sus rasgos estilísticos más característicos son la concisión, la elegancia y la claridad.