El Cesto de los Tesoros: Exploración Sensorial y Desarrollo Infantil Temprano

Clasificado en Magisterio

Escrito el en español con un tamaño de 4,06 KB

El Cesto de los Tesoros

Esta actividad está diseñada para ser utilizada a partir de los 6 o 7 meses de edad. Consiste en preparar un cesto lleno de objetos cotidianos, colocarlos al alcance de los niños y permitir que, de manera espontánea, exploren sensorialmente cada elemento (mirar, chupar, oler, tocar, agitar, golpear, escuchar, observar).

Desarrollo de la Actividad

La configuración del espacio es fundamental para el éxito de la experiencia:

  • Se recomienda la participación de 3 o 4 niños, sentados sin apoyo alrededor del cesto.
  • El lugar debe ser luminoso y tranquilo, acondicionado con colchonetas y alfombras para mayor comodidad y seguridad.

El Juego del Niño con los Objetos

El niño toma la iniciativa en el juego, guiado por sus intereses:

  1. Selección: Coge los objetos que le resultan más atractivos, basándose en su sonoridad, color o textura.
  2. Decisión: Decide qué acción realizar con el objeto (morder, agitar, mirar, succionar).
  3. Beneficios Motores y Cognitivos: A través de esta exploración, el niño mejora su control postural, la coordinación oculo-manual y desarrolla su expresión oral incipiente.

Material Necesario

Se requiere una colección variada de aproximadamente 60 objetos diferentes. Es crucial que los objetos sean:

  • Sólidos y planos.
  • Sin asas ni partes pequeñas que puedan desprenderse fácilmente.

Los objetos utilizados deben ser cotidianos, abarcando diversas categorías:

  • Objetos naturales (piedras, piñas, etc.).
  • Materiales naturales (madera, piel).
  • Objetos fabricados de madera, metal, papel o vidrio.

Beneficios de la Actividad

A Nivel Individual

La exploración autónoma fomenta:

  • El desarrollo de la concentración.
  • La utilización activa de las manos y la implicación de todo el cuerpo.
  • La capacidad de elección entre una amplia gama de elementos.
  • La exploración de propiedades diversas y el descubrimiento sensorial.
  • El inicio del aprendizaje autónomo, sin depender de la intervención adulta.
  • La actuación según el propio ritmo.
  • El disfrute derivado del placer de la sorpresa.

A Nivel Colectivo

En el grupo, se promueve:

  • El disfrute de un ambiente de paz generado por la concentración y la acción individual.
  • El desarrollo de las primeras comunicaciones con los iguales (miradas, sonidos preverbales, actitudes de intercambio).
  • El interés mutuo entre los niños.
  • La necesidad de una disponibilidad incondicional y atenta del adulto.

Beneficios para el Educador

Esta práctica enriquece la labor docente al proporcionar:

  • La oportunidad de una observación tranquila de las acciones de los niños, sin necesidad de intervenir.
  • Un mejor conocimiento del ritmo y las preferencias de cada niño.
  • Un enriquecimiento de la imaginación y la creatividad durante la recolección de materiales.
  • La posibilidad de aprender junto a los niños, reconociendo sus posibilidades creativas.
  • Una reflexión continua sobre la propia acción y formación profesional.

Actuación del Educador

El rol del adulto es de facilitador y observador:

  • Favorecer y estimular que el niño se concentre en la exploración.
  • Ser el encargado de organizar el ambiente de manera segura y estimulante.
  • Registrar las observaciones utilizando un instrumento adecuado (diario de campo, notas, etc.).

Entradas relacionadas: