El Ciclo de la Motivación y los Elementos Clave de la Comunicación Eficaz
El Ciclo de la Motivación
Se entiende por motivación la acción encaminada a impulsar el comportamiento de otras personas en una determinada dirección que se estima conveniente. Su origen radica en una carencia, un deseo o un temor; es decir, una necesidad objetiva o subjetivamente percibida que el ser humano racionaliza y traduce en objetivos.
El ciclo de la motivación es un mecanismo homeostático tendente a restaurar un equilibrio perturbado por determinados estímulos. Según este esquema:
- Las personas tienden a mantener una situación de equilibrio o bienestar psicológico.
- Dicho equilibrio puede verse alterado por un estímulo interno o externo que hace manifiesta una necesidad.
- El sujeto percibe en ese momento la tensión generada por dicha necesidad.
- Para eliminar dicha tensión, formula una meta u objetivo cuyo logro estima, a priori, que le proporcionará satisfacción, restaurando así el equilibrio.
- Conforme a ello, desarrollará un comportamiento tendente a satisfacer la necesidad.
Sin embargo, este comportamiento puede resultar ineficaz debido a la aparición de obstáculos o barreras que mantienen la insatisfacción y la tensión. Esta insatisfacción produce frustración, la cual puede atenuarse gracias a actividades compensatorias o sustitutivas que proporcionen una satisfacción vicaria. En determinados casos, y ante reiteradas frustraciones de necesidades muy intensas, este estado puede degenerar en comportamientos desorganizados o psicopatológicos.
Elementos Fundamentales del Proceso de Comunicación
El proceso comunicativo se compone de una serie de elementos clave estructurados para asegurar la transmisión de un mensaje:
- Emisor, fuente o remitente: Es la persona que experimenta la necesidad o el deseo de transmitir información a otra u otras personas.
- Codificación: Es la traducción de la información que se desea transmitir a un lenguaje determinado. El emisor selecciona un código que presupone comprensible para el receptor.
- Mensaje: Constituye la forma material en la que el remitente codifica la información (mediante voz, escritura, gestos, etc.). El mensaje se materializa en cualquier forma susceptible de ser captada y comprendida por los sentidos del receptor.
- Canal: Es el medio de transmisión elegido. En muchos casos resulta inseparable del mensaje, ya que para lograr una comunicación eficaz y eficiente el canal debe ser el apropiado. Su elección corresponde al emisor.
- Decodificación: Proceso mediante el cual el receptor intercepta el mensaje y lo transforma en información significativa para sí mismo.
- Receptor: Persona cuyos sentidos perciben el mensaje emitido.
- Ruido: Cualquier factor perturbador o distorsionante que interfiera en el proceso de comunicación.
- Retroalimentación (feedback): Es la reversión del proceso de comunicación que expresa la reacción o respuesta del receptor. Cuanto mayor sea la retroalimentación, más eficaz resultará la comunicación.
Tipos de Comunicación según la Retroalimentación
La comunicación puede clasificarse en dos modalidades principales:
- Comunicación unilateral: Se caracteriza por la ausencia de retroalimentación; es más rápida, refuerza la autoridad del emisor y aparenta un mayor orden.
- Comunicación bilateral: Cuenta con retroalimentación activa; resulta más exacta y genera confianza en el receptor.
Diferencia entre Buena Comunicación y Comunicación Eficaz
Conviene distinguir los niveles de éxito comunicativo:
- Una buena comunicación es aquella que logra la transmisión y la comprensión exacta de la información.
- Una comunicación eficaz va un paso más allá: es aquella que, además de lograr la comprensión, cumple plenamente su objetivo moldeando el comportamiento del receptor en el sentido deseado.