Ciencia y Seguridad en la Elaboración de Dulces y Mermeladas
Clasificado en Medicina y Ciencias de la salud
Escrito el en
español con un tamaño de 6,35 KB
Fundamentos de la Elaboración de Dulces y Mermeladas
El pH indica el grado de acidez de un alimento. La escala va de 0 a 14, donde 7 es el valor neutro; los valores menores son ácidos y los mayores son alcalinos. En las conservas de frutas es fundamental controlar el pH porque influye tanto en la seguridad del producto como en su conservación. La mayoría de las frutas tienen un pH inferior a 4,5, excepto algunas como el higo y la banana.
El pH de protección y la seguridad alimentaria
El pH de protección es el valor por debajo del cual el microorganismo Clostridium botulinum no puede desarrollarse ni producir toxinas. Tradicionalmente se consideraba 4,5, pero el Código Alimentario Argentino (CAA) estableció 4,3 como valor de referencia. Por eso, toda conserva elaborada en baño María debe tener un pH igual o inferior a 4,3. Si el producto posee un pH más alto, debe acidificarse utilizando ácido cítrico o, en forma casera, jugo de limón.
Riesgos biológicos: Clostridium botulinum
El Clostridium botulinum es una bacteria que forma esporas muy resistentes. Estas esporas pueden sobrevivir durante horas en agua hirviendo y, cuando encuentran condiciones favorables (pH superior a 4,5, actividad de agua alta y ausencia de oxígeno), producen la toxina botulínica, una sustancia extremadamente peligrosa. La espora no muere por ebullición, pero el microorganismo sí. La toxina, en cambio, es sensible al calor y se destruye calentando a 80°C durante 30 minutos.
La Pectina y la textura de las mermeladas
La pectina es una sustancia presente en la pared celular de los vegetales y es la responsable de que las mermeladas adquieran una textura gelatinosa. Tiene la capacidad de formar geles cuando se encuentra en un medio ácido y en presencia de azúcar. Para lograr una gelificación adecuada, el pH debe estar entre 2,9 y 3,4, siendo 3,2 el valor ideal. Cuanta más pectina posea la fruta, mayor cantidad de azúcar podrá agregarse sin afectar la consistencia final.
Prueba de la pectina
Para determinar si una fruta contiene suficiente pectina se realiza la prueba de la pectina. Consiste en tomar una muestra del líquido de cocción de la fruta, enfriarla y mezclarla con alcohol etílico. Si se forma un coágulo firme que puede sostenerse sin romperse, la cantidad de pectina es adecuada. Si el coágulo es débil o se deshace, será necesario continuar la extracción o agregar pectina industrial.
Actividad de Agua (Aw)
La actividad de agua (Aw) representa la cantidad de agua disponible para que los microorganismos puedan crecer y multiplicarse. No depende de la cantidad total de agua que posee un alimento, sino de cuánta de esa agua está realmente disponible. En las mermeladas, el azúcar se une al agua junto con la pectina, reduciendo la disponibilidad para los microorganismos. Por eso, aunque sean productos húmedos, presentan una Aw aproximada de 0,78, valor que impide el desarrollo de bacterias, levaduras y mohos.
Conservación y Control de Calidad
La conservación de dulces y mermeladas depende principalmente de una baja actividad de agua y de un pH bajo. Cuando aparecen mohos en la superficie suele deberse a errores de elaboración, como un mal envasado, falta de vacío o no alcanzar los 65°Brix exigidos por el Código Alimentario Argentino.
Grados Brix (°Brix) y el uso del refractómetro
Los grados Brix (°Brix) indican la concentración de sólidos solubles presentes en una solución, principalmente azúcar. Un grado Brix equivale a 1 gramo de azúcar por cada 100 gramos de solución. En dulces y mermeladas, el CAA exige un valor final de 65°Brix, ya que esta concentración garantiza una correcta conservación del producto.
La medición de los grados Brix se realiza con un refractómetro. Se utiliza un refractómetro de baja escala para medir el contenido de azúcar de la fruta fresca y uno de alta escala para determinar cuándo la mermelada alcanzó el punto final de cocción.
La Sacarosa y el proceso de inversión
La sacarosa (azúcar común) está formada por una molécula de glucosa y una de fructosa. Durante la cocción ocurre la inversión de la sacarosa, una reacción que transforma parte de la sacarosa en glucosa y fructosa. Esta inversión mejora el brillo, aumenta la solubilidad de los azúcares y evita la cristalización. El porcentaje de inversión debe estar entre 30% y 50% para obtener un producto de buena calidad.
La inversión de la sacarosa depende de la temperatura, el tiempo de cocción y la acidez del medio. El rango ideal de pH para que ocurra correctamente se encuentra entre 3,0 y 3,5. Con valores menores la glucosa puede cristalizar, mientras que con valores mayores la reacción ocurre demasiado lentamente.
Funciones del azúcar
El azúcar cumple varias funciones en dulces y mermeladas:
- Aporta dulzor.
- Ayuda a la conservación disminuyendo la actividad de agua (Aw).
- Favorece la gelificación de la pectina.
- Contribuye al brillo y la textura final del producto.
Datos clave para memorizar
- pH de protección: 4,3.
- pH ideal de gelificación: 3,2.
- Rango de gelificación: 2,9 – 3,4.
- Aw de mermeladas: 0,78.
- °Brix exigido por CAA: 65.
- Destrucción de la toxina botulínica: 80°C durante 30 min.
- Inversión de sacarosa: 30% – 50%.
- Acidificantes: ácido cítrico o jugo de limón.