Claves de la Psicología: Autoconcepto, Autoestima y el Poder de la Conciencia
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Autoconcepto y Autoestima
¿Qué incluye el autoconcepto y el concepto de nosotros mismos?
El autoconcepto no es algo definitivo, sino que es algo que evoluciona a lo largo de nuestra vida y está siempre en proceso.
En él se incluyen:
- La opinión de los demás.
- Las experiencias vividas.
- La valoración que hacemos de nuestro propio comportamiento.
¿Qué es la autoestima?
Autoestima: sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo, que va unido al sentimiento de competencia y valía personal. Es aprender a querernos y a respetarnos; la importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a seguir hacia adelante y nos motiva a perseguir nuestros objetivos.
¿Qué es la confianza?
Esperanza por la que creemos que va a suceder aquello que deseamos que ocurra. La confianza se halla en la base de todo aprendizaje y desarrollo; supone la fe en la propia persona y en los demás, y crece a medida que se conoce mejor a aquel en quien se confía.
La confianza en el otro
Tener seguridad respecto al comportamiento favorable de esa persona hacia nosotros; es una hipótesis optimista sobre la conducta futura del otro.
La confianza en uno mismo
Seguridad que tiene alguien en sí mismo, en sus propias posibilidades y convicciones; es una hipótesis optimista sobre la conducta futura propia.
— (Comentario de texto) Juzgarse a uno mismo —
Ser consciente: La conciencia
La persona es libre ya que puede regular su forma de comportarse y puede decidir cómo actuar. La conciencia es la capacidad que tenemos para darnos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor; es un estado en el que el sistema nervioso está alerta y vigilante para recibir los estímulos que proceden del exterior y del interior del cuerpo. Así, se habla de niveles de conciencia, pues es sabido que no nos enteramos igual cuando estamos dormidos que cuando estamos despiertos.
Sueño, vigilia y coma son distintos niveles de conciencia. Tras esta descripción de carácter fisiológico, la conciencia remite casi inmediatamente a la reflexión interior —que nos remite casi inmediatamente a la reflexión interior— y a la responsabilidad que nos permite juzgar lo que está bien y lo que está mal, y recibir unas consecuencias u otras, que pueden ser negativas o positivas. Esto es la voz de la conciencia.